Miles de personas asisten a la misa que el Papa oficia en Malta

Miles de personas asisten a la misa que el Papa oficia en Malta
. Agencia EFE

Miles de personas asisten hoy en la explanada de los Graneros, de Floriana, cerca de La Valeta, a la misa que oficia Benedicto XVI, en su segundo y último día de estancia en Malta, en el que también se reunirá con los jóvenes isleños.

En una mañana en la que se alterna el sol y la lluvia, el Papa oficia sobre un altar levantado junto a la iglesia de San Publio. La plaza de los Graneros tiene capacidad para unas 50.000 personas y es el lugar de las grandes manifestaciones maltesas civiles y religiosas.

En ella, Juan Pablo II beatificó en 2001 al religioso George Preca (1880-1962), fundador de la Sociedad de la Doctrina Cristiana, proclamado santo por Benedicto XVI en el Vaticano en 2007.

Al término de la misa, el Papa entregará una rosa de oro para que sea colocada a la Virgen de Ta Pinu, que se venera en el santuario de Gozo, la otra isla del archipiélago maltés, que sí visitó Juan Pablo II durante su primer viaje en 1990, pero que en esta ocasión, por motivos de tiempo, no hará Benedicto XVI.

El Obispo de Roma, que llegó en el «papamóvil», fue acogido con cánticos, palmas y gritos de «viva el Papa».

A la misa asisten fieles procedentes de las islas italianas de Lampedusa y Linosa, cercanas a este archipiélago ubicado en el centro del Mediterráneo, a cuyas costas llegan miles de inmigrantes de África, que buscan mejores condiciones de vida en Europa y cuyas aguas se han convertido en la tumba de muchos de ellos al naufragar y hundirse las viejas barcazas en las que viajaban.

Tras la misa, el Papa se reunirá con los cinco obispos de la Conferencia Episcopal de Malta y por la tarde, antes de regresar a Roma, mantendrá un encuentro multitudinario con los jóvenes isleños en una explanada del puerto de La Valeta.

Malta cuenta con 443.000 habitantes, de los que el 94,4 por ciento son católicos.

Los malteses se han echado a la calle para recibir al Papa y ayer, según datos facilitados por el portavoz vaticano, Federico Lombardi, más de cien mil personas acudieron a los varios actos del Pontífice.

Entre ellos estuvo la visita a la gruta en la que vivió San Pablo los tres meses que pasó en Malta tras naufragar en el año 60 el barco que le llevaba a Roma, donde fue asesinado en el año 67.

Tras rezar en el lugar que se considera el punto desde el que se expandió el cristianismo en Malta, el Papa escribió: «en este santo lugar que ha conocido los pasos de san Pablo, yo rezo para que, como él, podamos servir al Señor en la paz y en la alegría».

Benedicto XVI, de 83 años, está bien de salud y muy contento con la calurosa acogida recibida, según precisó Lombardi.

El viaje se realiza en medio de los escándalos de curas pederastas en varios países, entre ellos Malta, donde, según datos de la Iglesia Católica, 45 sacerdotes han sido investigados por abuso de menores.

De entre las víctimas, una decena eran muchachos de un orfanato, que sufrieron abusos desde 1980 y que han pedido reunirse con el Papa.

De momento se desconoce si se producirá el encuentro, que puede realizarse, según fuentes vaticanas, en la Nunciatura, donde se aloja el Papa.

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