OPINIÓN / SANTIAGO BASELGA

Cómo evitar que Alí Baba no se haga con nuestra identidad digital

Cómo evitar que Alí Baba no se haga con nuestra identidad digital
Contabilidad digital.

Hablan de unos ladrones que escondía su tesoro en una cueva y para proteger sus riquezas disponían de una o mas bien dos palabras claves: Ábrete Sésamo y ciérrate Sésamo.

Pero el sistema de seguridad implantado por estos ladrones tenía una importante carencia de seguridad, aquel que oyera las palabras claves podría utilizarlas y por lo tanto, el secreto quedaría vulnerado.

La solución a este problema de seguridad se podría haber resuelto si la puerta solo hubiera respondido a una o varias voces concretas, algo que en estos tiempos modernos resolvemos con una técnica denominada Biometría de voz. Ya que, partimos del principio de identidad, nuestra voz es tan exclusiva para cada uno de nosotros como la propia huella dactilar. Otra solución para que Alí Babá no pudiera haber accedido al tesoro, hubiera sido que las palabras claves fueran de un solo uso y que cambiaran cada vez que se usaran. Algo así como un TOKEN de voz, un sistema que generara claves aleatorias imposibles de prever y que tienen una duración de pocos minutos.

Pero hay otras opciones de salvaguardar nuestra identidad, para que nadie pueda acceder a nuestros secretos. Me sorprendió, a este respecto, un anuncio de un operador de telefonía donde un chica estupenda en lugar de vestirse pintaba su cuerpo de colores y salía de esas pintas a la calle. De este modo y con su teléfono móvil, que disponía de una tecnología que llamamos » sin contacto o contactless» , solo acercando su teléfono al encendido de su coche o a la puerta de su piso, podía acceder o entrar, no le hacían falta ni llaves ni tarjetas. «LIBERTAD TOTAL»
Lo malo de esto, es su vulnerabilidad, si Alí Babá encuentra su teléfono móvil se va a poner muy contento y no digamos, si los 40 ladrones aprenden técnicas de duplicados de tarjetas, algo no demasiado difícil.

Por otra lodo, yo no salgo desnudo y pintándome el cuerpo, seguro que ya no podría disimular mi tripa dando botes, mejor me quedo con mis llaves y mis tarjetas.

Otras soluciones para que nadie suplante nuestra identidad, es lo que llaman el uso de doble canal, cuando navego por Internet y quiero acceder a mis secretos, me envían a mi móvil un SMS con un TOKEN o palabra clave de un solo uso.
Aquí Alí Babá lo tendría muy complicado, sin embargo, los ladrones ya se lo han aprendido y son capaces de vulnerar estas medidas de seguridad, que por otra parte son caras, debido a los costes de los SMS.

La solución ideal, ya la habrán adivinado, usar nuestra voz como elemento de identificación imposible de imitar, aunque incluso nos la grabaran. Y combinarla con el uso de TOKEN o palabras claves que podemos repetir por nuestro móvil, algo mucho mas económico y mas fácil de usar que los SMS.

Entraremos a nuestro coche y le diremos algo así como: «ponte en marcha» y lo hará solo si es nuestra voz y si las palabras son las previamente programadas.

Estaremos navegando por Internet o comprando con nuestras tarjetas y nos llegará un mensaje a nuestro móvil para que si queremos confirmar nuestra operación, repitamos con nuestra voz unas palabras claves solo conocidas por nosotros.

Este es el futuro que vislumbramos, con la buena noticia de que ya en este presente se utiliza con éxito en numerosos procesos.

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