Mundo cruel

Las 10 mentiras que te tragaste dobladas de pequeño y quizá sigues creyendo

La tesis oficial es que hay que impulsar siempre la honestidad, pero le vida cotidiana termina obligando a los progenitores a decir “pequeñas mentirillas”, muchas de ellas piadosas, pero otras bastante crueles.

Lo tremendo es que anda por ahí gente, ya mayorcita, con panza y canas, que se sigue tragando esas bolas:

  • 1- Que si te tragabas el chicle, se te iban a pegar las tripas. Era imposible no temblar del miedo cuando te lo tragabas por error.
  • 2-Que te iban a crecer árboles en el estómago si te tragabas las semillas de una fruta o, en el peor de los casos, que te iba a crecer esa fruta ahí dentro.
  • 3-Que si te portabas mal, en la noche te iba a llevar el coco o el viejito.
  • 4-Que era el hada o el ratón de los dientes quien te dejaba dinero debajo de la almohada cuando se te caía uno.
  • 5-Que si comías espinacas te harías fuerte como Popeye, el Marino.
  • 6-Desde que tuviste uso de razón te engañaron diciéndote que los Reyes Magos existían. Y, por si fuera poco, te hacían creer que ellos o Papa Noel no te llevaría regalos en Navidad si te portabas mal.
  • 7-Que si te tomabas todo el vaso de leche, ibas a crecer mucho. La realidad es que, con suerte, solamente se consigue tener huesos y dientes más sanos y fuertes.
  • 8-“Mi primer novio lo tuve a los 30 años”. ¿Te suena? Está bien, 30 es una exageración, pero siempre mencionaban una edad arriba de los 18. En las reuniones familiares te das cuenta que ni por cerca, cuando comenzaban a contar sus “aventuras” entre los 12 y los 15.
  • 9-“Yo solo me sacaba buenas notas y nunca contesté mal a mis padres”. Aunque sean las frases preferidas de los adultos, nadie puede ser tan perfecto.
  • 10-¡Y claro!, ¿a quién no le daba miedo mentir? Si te amenazaban con que te crecería la nariz como Pinocho o te decían que sabían cuanto estabas mintiendo porque te salía una “rayita” en la frente.

Otras mentiras que se cuentan a los hijos

# «Es hora de ir a dormir»
La realidad es que estamos cansados y solo por eso necesitamos que los niños se vayan a dormir y no porque sea la hora de hacerlo.

# «Pruébalo es exquisito, te va a gustar»
Esta es una mentira típica de padres a hijos, cuando sabemos que un alimento no le gustará y camuflamos nuestra percepción con mentiras diciéndole todo lo contrario a lo que pensamos que ocurrirá.

# «¡Qué bonito! Pero, ¿qué es?»
Una situación muy habitual que se da con los pequeños de la casa cuando hacen por ejemplo un dibujo y nos preguntan si nos gusta; respondemos que sí y lo llenamos de halagos sin saber siquiera qué es lo que ha dibujado.

# «Lo he guardado»
Esta es otra de las mentiras piadosas que se suele decir cuando los niños traen una cantidad increíble de dibujos, y manualidades hechas en la escuela y ya no sabemos dónde colocarlas. Más de una va a la basura, la realidad es que pocos son los padres que las guardan todas, creo que a lo largo de los años vamos seleccionando con cuales quedarnos. La mentira viene cuando el niño nos pregunta en dónde está la preciada obra de arte que hizo en la escuela hace meses atrás.

# «Todos nos vamos a la cama»
No es cierto, solo los niños se van a la cama, los adultos siempre se quedan mirando televisión, hablando o haciendo otras cosas…

# «Eres alérgico»
Una respuesta que encierra una mentira, solo para justificar por qué nuestro hijo no puede tener una mascota.

# «Está cerrado»
Es una respuesta mentirosa y común que los padres dicen a sus hijos cuando no pueden o no quieren llevarlos a determinados sitios.

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