Ciencia

No hay nada como unas zapatillas nuevas: tan limpias, tan brillantes, tan llenas de vida... y tan fugaces (Los 10 mandamientos para un divorcio pacífico).

Cualquier persona que haya tenido unas Converse, unas Keds o cualquier zapatilla blanca, era consciente al comprarla de estar suscribiendo una suerte de contrato mental consigo misma con el que reconocía y aceptaba la suciedad y los arañazos que estaban por venir (Los 10 trucos clave para mejorar tu señal de wifi).

Cualquier persona salvo una estudiante universitaria de Texas (EEUU), que puso empeño a la hora de recuperar la luz en sus deportivas y lo consiguió ( Los 10 mejores consejos para comer sano en la oficina).

La pasada semana la usuaria de Twitter @Sarahtraceyy compartió una foto del antes y el después de lavar sus Converse. Prepárate para ser testigo de la transformación, según recoge Jamie Feldman en ElHuffPost: