Ciencia

"Buenos días. Soy Charlie y tengo siete años. Voy a la escuela Notre Dame, en Verdun (Lorena, Francia). Desde el año pasado hay un niño que se llama Nathan. Me golpea todo el tiempo y hoy le pegó a mi pequeño hermano".

El niño apenas puede contener el llanto mientras relata su estremecedora historia. Sin saber cómo afrontar la desesperación que le genera el hostigamiento permanente que sufre en la escuela, Charlie siente que no hay salida.

"Le dicho a mi mamá que quiero reunirme con el buen Dios... y morirme".

El video fue grabado por su hermana, que pensó que contar lo que le pasaba podía ayudarlo.

Lo publicó en sus redes sociales, pero lo borró al poco tiempo, arrepentida y temerosa de las consecuencias.

"Estoy cansado de ese niño. No para de pegarme todos los días. Quiero reunirme con el buen Dios para siempre".

Eso dice Charlie, hasta que el estallido de lágrimas le impide continuar.

Una estudiante secundaria vio y descargó el video antes de que fuera borrado. Luego lo publicó en Twitter. Entonces, se viralizó de manera extraordinaria.

El rebote fue tan grande que llegó a manos de las autoridades escolares y municipales. Se abrió una investigación y el colegio empezó a trabajar con la víctima, con el victimario y con sus familias.

"No creo que pueda devolverle la sonrisa al pequeño Charlie solo por un tuit, pero gracias a todos por ponerse en contacto con la familia para intentar ayudarlo".

Eso escribió la joven luego de que el niño se contactara con ella para agradecerle.