Ciencia
El escritor Arturo Pérez-Reverte. EP

Cuando las normas gramaticales y el lenguaje intentan imponerlo los políticos, en este caso Podemos y PSOE; en vez de los académicos de la lengua, nos encontramos ante este escenario de incultura generalizada que agrede ferozmente nuestra rica y preciosa lengua ('Miembras', 'jóvenas', 'portavozas'... y sobre todo idiotas e idiotos).

Los mismo mañana deciden quitar la tabla del 6 y ya no podremos multiplicar ni dividir por ese número, porque será machista, "¡Lo qué hay que ver por ojos tener!" (Pérez-Reverte hace temblar Twitter con su opinión sobre VOX y la gilipollez de la izquierda).

El escritor Arturo Pérez-Reverte está harto de que los partidos de izquierdas pretendan imponer el llamado "lenguaje inclusivo" que, en nombre de un mal entendido feminismo, vulnera todas las normas gramaticales dictadas por la Real Academia de la Lengua (RAE) (La hostia de Pérez-Reverte al señorito Echenique por creerse el dueño del cortijo andalu).

Y no ha podido evitar dar, con mucho humor y elegancia, una lección al encargado de gestionar la cuenta de la Guardia Civil en las redes sociales, al comprobar que incluso esta institución se ha visto contaminada por una moda que pulveriza la lengua española: el instrumento de comunicación de 500 millones de personas en todo el mundo.

Con motivo del aniversario de la Constitución española, el community manager de la Guardia Civil publicó el día 6 el siguiente mensaje:

"Hoy es un gran día. Felicidades a todas y todos los españoles por el camino de Paz y Libertad que representa #40añosdeConstitución".

El autor de Falcó ha encontrado el modo más divertido de demostrar lo absurdo que resulta desestructurar el lenguaje para complacer a los partidos de izquierda y las feministas radicales.

No es el único espectáculo que Artur Pérez-Reverte ha dado en los últimos días desde su cuenta de Twitter, en la que tiene cerca de dos millones de seguidores, según okdiario.

En plena jornada electoral del 2-D, constató que Podemos "toma por gilipollas" a los andaluces para intentar captar sus votos. Lo hizo utilizando la versión más cristalina de la lengua española:

"Hermano andaluz, hermana andaluza... Lo más insultante de todo es cuando te toman por gilipollas".

Y cuando el secretario de Organización de Podemos, Pablo Echenique, intentó encajar el golpe con humor, Pérez-Reverte le recordó lo peligrosos que pueden resultar para la sociedad los mensajes populistas:

"Quienes tenemos canas en la barba y años en la mochila sabemos que la bilis que nos produce leer demagogias fraternales suele salir muy cara a la larga, incluso a la corta, y además la acabamos pagando entre todos".