Sigue siendo un enigma

Lenin: 5 secretos del líder de la Revolución rusa

En Rusia, el marxismo llegó como una ideología occidental. Lenin era marxista y, por lo tanto, se puede afirmar que era un “occidentalizador”.

La Revolución rusa es uno de los acontecimientos más importantes del siglo XX, no solo por lo que supuso para el Imperio ruso, que pasó a ser la URSS, sino porque dio lugar al primer gobierno socialista del mundo.

¿Quién fue Lenin?… la respuesta parece obvia, pero el líder de la Revolución rusa sigue siendo un enorme desconocido como humano y como político.

Con motivo del 150º aniversario de su nacimiento, que se celebró este 22 de abril de 2020, el periodista cultural de la BBC Rusia, Alexander Kan, conversó con Lev Danilkin, autor de una monumental biografía de Lenin que tardó cuatro años escribir y que fue publicada en Moscú en 2017 bajo el título que en en español se podría traducir como «Lenin: pantocrátor de polvo solar«.

La obra recibió el Premio Gran Libro, considerado el mayor galardón literario de Rusia.

Parte del éxito del libro de Danilkin fue su enfoque fresco y libre de ideologías sobre la personalidad de Lenin, quien quizás sea el ruso más investigado y del que más se haya escrito.

A continuación, el autor comenta algunas de las principales preguntas sin respuesta de la vida del líder de la Revolución de Octubre y de su imagen en Rusia.

1. “El desconocido más conocido”

En la Unión Soviética había una biografía de Lenin de 12 volúmenes titulada «Crónicas biográficas», donde su vida se describía con detalles minuciosos, día a día, por lugares, hora por hora.

Sin embargo, incluso con esa narración tan minuciosa, todavía no existe un consenso general y una comprensión de lo que Lenin como persona significa y cuál es el significado de su legado y obra.

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Si uno sale a una calle de Moscú ahora y pregunta a algunos transeúntes «¿quién es Lenin?», probablemente obtendrá respuestas diferentes.

Unos dirán que era un espía alemán, otros se referirán a él como un verdugo sangriento, y algunos dirán que era era un parásito.

A pesar de la propaganda soviética y de la contrapropaganda de las últimas tres décadas, la sociedad rusa todavía no termina de comprender qué y quién era Lenin.

2. Un “occidentalizador”

En Rusia, el marxismo llegó como una ideología occidental. Lenin era marxista y, por lo tanto, se puede afirmar que era un “occidentalizador”.

Sus ideas políticas modernas, su deseo de reconstruir Rusia sobre la base de la ciencia, incluso el enfoque cientificista del marxismo fueron occidentalización pura.

En los tiempos de Lenin, a fines del siglo XIX y principios del siglo XX, Rusia tenía mucho en lo que ponerse al día.

Era un país atrasado que no podía competir en igualdad de condiciones con las grandes potencias europeas y que, de no haber sido por la Revolución, habría sido colonizado por ellas.

Los marxistas querían modernizar Rusia según los estándares occidentales, para acelerar el desarrollo del capitalismo y crear las llamadas condiciones objetivas para el futuro del socialismo.

3. La vida amorosa de Lenin: Nadezhda Krupskaya e Inessa Armand

La vida amorosa de Lenin no es un aspecto que se encuentre más resuelto que las cuestiones referidas a su ideología o su legado.

Estaba casado con Nadezhda Krupskaya, pero son de larga data los rumores de que tuvo una aventura con una compañera revolucionaria, Inessa Armand.

La posible evidencia de su infidelidad se basa en las sospechas de sus contemporáneos, registradas en varias memorias escritas por ellos entre los años 1920 y 1930, así como en el relato de que en el funeral de Armand, Lenin caminó detrás de su ataúd tragando lágrimas.

La correspondencia de Lenin fue ampliamente publicada y existían bastantes cartas a Inessa, pero no quedó ninguna misiva que deje en claro que hayan sido íntimos.

Incluso cuando le escribió a Inessa algo que puede calificarse como romántico en un párrafo, en el siguiente discutía sobre los matices del socialismo belga y, por ejemplo, le preguntaba qué pensaba al respecto.

Por su parte, su esposa fue una gran influencia para él y también habría influido en su relación con otras mujeres.

Es importante recordar que ella era una persona de mentalidad independiente y no una presencia nominal en su vida.

Lenin estaba constantemente rodeado de gente y si a ella no le simpatizaba alguien, encontraba la manera de alejarlo.

Se puede decir con certeza que el círculo íntimo y buena parte de las relaciones del líder ruso fueron controladas o influidas por Krupskaya.

Es cierto que durante un período de tres años Inessa Armand estuvo muy presente en la vida de Lenin, pero es muy dudoso que Krupskaya hubiera consentido que su esposo tuviera una amante.

4. La URSS que quería Lenin

Es cierto que Lenin se debilitó mucho físicamente en los últimos meses de su vida, a lo largo de 1923 y principios de 1924. Sin embargo, no parece que haya experimentado ninguna degradación intelectual y menos una capitulación política.

A Lenin le molestó mucho cómo había crecido el Estado soviético en 1922.

A él no le gustaba la idea misma de un Estado y buscaba construir una sociedad sin esa institución, libre de clases y de dominación de una clase sobre otra.

Con el final de la guerra civil y la introducción de la Nueva Política Económica (NEP) en la Unión Soviética en 1921, Lenin volvió a las ideas que llevó a Rusia cuando regresó del exilio en abril de 1917, en la antesala de la Revolución.

Son las ideas de su trabajo «Estado y revolución», donde planteaba la idea de construir un Estado que finalmente se desvanecería, y en el futuro no habría violencia que permitiera a una clase mantener la hegemonía sobre otras.

En mi opinión, la idea de una sociedad sin Estado y sin clases es el concepto más creativo elaborado por Lenin.

El resultado final de la Revolución para él no debía ser la dictadura del proletariado, sino una sociedad en la que contar con una maquinaria de la violencia no fuera necesaria.

Y estas fueron las ideas en las que estaba trabajando al final de su vida.

5. Los varios herederos de Lenin

A menudo, cuando la gente habla de Lenin en los últimos años de su vida, aplican episodios rusos más actuales, como que el expresidente Boris Yeltsin buscaba un sucesor hace 20 años y que es probable que Vladimir Putin esté buscando uno ahora.

Pero olvidamos que el sistema bolchevique no era una estructura monárquica y que no dependía, o no debía depender, de un sucesor elegido de esa manera.

Lenin tenía una larga lista de sucesores potenciales: Preobrazhensky, Osinsky, Krestinsky, Trotsky, Stalin, Rykov, entre otros.

Todas estas personas eran increíblemente talentosas y cada una merece tener un libro escrito sobre ellas.

Por lo tanto, reducir el dilema de Lenin a la elección entre Trotsky y Stalin es una simplificación, una distorsión de la verdad.

Por supuesto, Lenin tiene responsabilidad sobre lo que pasó con Staliny el terror que desató. Esta es una conversación larga, hay muchos matices importantes, pero es indiscutible que el líder histórico tenía tendencias autoritarias.

Por una razón u otra razón, Lenin permitió que Stalin se saliera con la suya y creciera. La batalla de Tsaritsyn, en 1918, fue uno de esos ejemplos. Debería haber sido puesto bajo tribunal por eso.

Nota de la BBC:

la batalla de Tsaritsyn, una ciudad en el río Volga, fue un choque militar decisivo de la guerra civil que se produjo después de la Revolución Rusa de 1917. Pudo haber resultado en la victoria del Ejército Blanco y sus aliados británicos.

Sin embargo, debido a la insistencia de Stalin y su pelea con Trotsky, la batalla continuó y terminó con una victoria para los bolcheviques.

Decenas de miles de personas perdieron la vida en ambos lados. Tsaritsyn pasó a llamarse Stalingrado. En 1942-1943 se convirtió en el lugar de una de las batallas más sangrientas de la historia con hasta dos millones de bajas).

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