Ciencia
Abuso, acoso, bullying. EP

A la célebre máxima del filósofo Hobbes, aquella en la que decía que 'el hombre es un lobo para el hombre', habria quizá que añadir una coletilla del tipo 'y también una hiena para mujeres y niños' (Un inmigrante rumano se enfrenta a 70 años de cárcel por violar a sus hijas menores hasta en 5 ocasiones).

De las féminas no toca en esta nota, pero si de los chavales (En una agresión mutua el hombre siempre ejerce violencia de género sobre la mujer... y ella familiar ).

La Policía Nacional ha detenido a 15 menores de 14 a 16 años por acosar a dos hermanos, de 13 y 15 años, que estudiaban en el instituto Juan de Villanueva, en el distrito de Usera.

Los arrestados agredían, vejaban y humillaban a las víctimas, lo grababan y lo difundían en las redes sociales. Tanto los agredidos como las víctimas son de nacionalidad española.

Los menores fueron detenidos por los agentes de Villaverde, trasladados al GRUME (Grupo de Menores de Policía Judicial) y puestos a disposición de la Fiscalía de Menores por un presunto delito de acoso escolar -bullying-.

Durante la intervención policial, se les requisó el teléfono móvil a todos los detenidos y se pudo comprobar cómo tenían en sus celulares las imágenes del acoso al que sometían a los dos niños y cómo les despreciaban en las redes sociales.

Debido al maltrato sufrido, los menores llevaban un mes y medio sin acudir al centro escolar, que supuestamente desconocía el padecimiento de los dos hermanos, según los investigadores.

La detención de los 15 menores se produjo el pasado mes de diciembre de 2018. Los hermanos se encontraban a media tarde en el portal de su casa y el padre oyó desde su domicilio gritos y un gran alboroto, por lo que avisó a la centralita del 091. Señaló que había un grupo de personas que amenazaban a sus dos hijos.

Cuando llegaron los agentes se encontraron con una veintena de menores que salían del portal y pudieron interceptar a 15 de ellos. En ese momento interrogaron a los dos hermanos, que admitieron que estaban siendo acosados por compañeros del instituto de Usera.

Los padres ratificaron la versión de sus dos hijos y confesaron a los agentes que ninguno iba a clase por la situación de acoso que sufrían.

El progenitor dijo que sus hijos habían sido agredidos además de vejados por sus compañeros de instituto. Manifestaron que estaban preocupados por la situación aunque no habían denunciado los hechos hasta ese día.

Entre los detenidos había menores compañeros del colegio y también amigos de éstos que eran ajenos al centro escolar.