A los cobardes que hablan sin honor mientras una tierra se muere bajo las llamas

Miguel Pato (Periodista Digital)-. Os escribo desde Galicia donde paso mis vacaciones porque esta es mi tierra. El jueves al salir a la calle y ver lo que pasaba a tan sólo dos o tres kilómetros del casco urbano de una capital de provincia, y notando el temor y las rabia de mis vecinos, tomé mi cámara para contaros como redactor de este periódico lo que estaba pasando.

Es triste que se queme tu tierra. Peor, os podéis imaginar, que la quemen a posta. No sé si sería capaz de reprimirme cara a cara ante uno de esos pirómanos, que no estando mal de cabeza, plantan los bosques por x razones. No sé si yo mismo les prendería fuego a esos criminales.

Pero después de contar esta historia de lucha, de desazón por una tierra que se nos deshace entre las manos no daba crédito a muchos de los comentarios que pude leer en esa información.

Un relato en el que los ancianos lloran la destrucción de las casas después de toda una vida de sacrificio, un relato en que el campesino lucha cara a cara con el fuego. Después de contar la historia de los hombres y mujeres gallegos de a pié que son los héroes de esta historia, he leído uno a uno los comentarios. Algunos se salvan, la mayoría me dan ganas de llorar y asco.

DA IGUAL QUE SE ROMPA ESPAÑA

Ante esta tragedia humana, dónde están las palabras de ánimo, dónde el pésame por los fallecidos, dónde las iniciativas cívicas para que la situación mejore, dónde se han quedado las lágrimas de los españoles que sufren al sufrir sus compatriotas.

No nos importan. Da igual que se rompa España, da igual que esta o aquella región se independice, ya no sentimos lástima ni compasión, ni alentamos a otros españoles que lo pasan mal. De qué sirve entonces todo lo demás.

En este foro, la gran mayoría, responden con la única idea que les queda en la cabeza. Hablar de política. Como el que sólo habla de fútbol. Creéis que los dos ancianos de más de 80 años que perdieron ayer sus tierras en Souteliño en Cudeiro (Ourense) piensan en lo que dirán Rajoy o Zapatero. Realmente les importará lo que de ellos se diga. Han perdido la tierra por la que han sangrado durante décadas. Quién les anima, quien les apoya. QUÉ VERGÜENZA.

Sólo nos importa que España se rompe, que este o aquel gobierno lo hace mejor o peor. Y las personas, dónde se han quedado. La solidaridad quien la exterminado. Por qué la política cercena nuestra mente. El escritor gallego Celso Emilio Ferreiro dejó dicho que “a mí no me importan los grandes hombres que hacen la Historia, sino los pequeños que la sufren”.

QUE SE MUERAN LOS COBARDES DE LA PALABRA

No estoy en contra de emitir veredictos políticos o sociales, aunque el que escriba se crea en posesión de la verdad. Lo que me revienta son aquellos que sin argumentos y sin valor hablan y hablan. Los que insultan y descalifican e incluso amenazan, hasta de muerte, y no tienen el honor y la decencia de firmar su comentarios o al menos poner un e-mail real para dar el beneficio de la replica. Esos son unos cobardes.

Personas así me dan vergüenza ajena y asco. Es muy fácil ampararse en el anonimato de la red. Pero, a la vez, es sibilino y grotesco. A ellos, a los que descalifican sin argumentos e insultan sin el valor de decirlo a la cara. QUE SE MUERAN.

Sé que no es cívico desear la muerte de nadie. Pero de alguien tan cobarde o insignificante como para no mostrar su identidad es casi saludable que desparezca. QUE SE PUDRA Y SE MUERA. En ese orden a ser posible. Porque el que oculta su identidad en un foro abierto para descalificar e insultar sin argumentos no tiene derechos, ni merece respeto.

UN POCO DE CIVISMO

Pido, por favor civismo, educación y sobre todo FUERZA Y HONOR. A los que no lo hagan así, de mí han perdido todo el respeto. Son unos pagados de si mismos y a la vez temerosos con un gran complejo de no ser absolutamente nada ni nadie en la vida. Condenados a estar y a quedarse solos. Eso es lo que les deseo.

También pido por favor que se rebata y se tumbe cada argumento que he expuesto en este foro. Pero, también pido que venga firmado y redireccionado. Yo exijo el trato adecuado a mi trato.

Un insulto firmado. Una burla firmada. Perfecto. Pero tendré el derecho inalienable de poder defenderme en condiciones y emprender las acciones que la legalidad y la palabra me prestan.

Pero yo no soy ejemplo de nada. Sólo un plumilla que deja esta reflexión en el Red. Hay muchos a los que se vilipendia cada día desde la cobardía del anonimato. Seamos justos y honestos. Es lo que nos diferencia de las bestias y de los dioses. No somos dioses, pero podemos convertirnos en bestias.

A LAS CAVERNAS

Aquellos gusanos que no tengan la suficiente masa cerebral para procesar cómo se llaman o se sienten tan ridículos que no se atrevan a decir desde donde escriben que se metan en una cueva muy profunda, la tapen con muchas piedras y no salgan nunca de ahí. Porque el Sol es para quien sabe apreciarlo, y la tierra para quien se la trabaja con dignidad, honor y humanitarismo.

Al resto, mi admiración y tributo por hacer que el universo de Internet sea cada vez más extenso, rico y diferente. Nido de comunicación, fuente de desarrollo y germen de la discrepancia y el debate.

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