Londres secunda a Narbona y afirma que el «New Flame» está en aguas gibraltareñas

(PD).- El Gobierno Zapatero guardó silencio ayer sobre la metedura de pata de la ministra de Medio Ambiente, Cristina Narbona, que afirmó al hablar del «New Flame», hundido frente a las costas de Algeciras, que se encontraba en aguas de responsabilidad de Gibraltar.

El silencio del Ejecutivo resulta especialmente llamativo por el hecho de que la Embajada británica en Madrid ha difundido un comunicado en el que insiste en que el buque chatarrero se encuentra sumergido en aguas gibraltareñas.

Pese a que los responsables de Gibraltar en el Ministerio de Asuntos Exteriores conocen perfectamente que las aguas en las que está el barco no son reconocidas por España como gibraltareñas, el departamento que dirige Miguel Ángel Moratinos no emitió ayer ningún tipo de comunicado para reparar el tropezón de la ministra, al que se sumó también la consejera andaluza de Gobernación, Evangelina Naranjo, al asegurar que el «New Flame» está en aguas «gestionadas» por Gibraltar.

Londres, en sus trece

Por el contrario, la embajadora británica, Denise Holt, tras ser convocada al Ministerio de Exteriores, donde recibió las quejas del director general para Europa y América del Norte, por la pasividad del Reino Unido en resolver el problema, emitió una nota en la que indica que la reunión tenía por objeto «tratar la cuestión del barco «New Flame» que se encuentra sumergido en aguas gibraltareñas».

Tras afirmar que los asuntos de medio ambiente y tráfico marítimo «ya están incluidos en la agenda del Foro Trilateral», la Embajada recuerda también a los periodistas que «los temas relacionados con el tráfico marítimo son competencia del Gobierno de Gibraltar».

La ministra Narbona, por su parte, además de asegurar desde Badajoz que las costas «parecen prácticamente libres» de residuos contaminantes, intentó ayer arreglar su error del día anterior.

Para ello, según informa Europa Press, afirmó que lo que ha habido es una «inexacta interpretación» de sus palabras, en las que -dijo- sólo trasladó «la asunción que Gibraltar hacía de responsabilidad en el proceso de gestión del barco», añadiendo que eso «no significa otorgarle nada a Gibraltar».
Mientras, tanto los ecologistas como el PP e IU, criticaron la actuación del Gobierno español. Greenpeace, por boca de su director en España, Juan López de Uralde, habló de «permisividad intolerable», mientras el portavoz de la Asociación Gaditana para la Defensa y Estudio de la Naturaleza (Agaden), Juan Antonio Carrasco, declaró a Servimedia que denunciarán al Gobierno ante las autoridades comunitarias. «Jurídicamente, Gibraltar no tiene aguas jurisdiccionales, por lo que el Gobierno español estaba obligado a intervenir y no lo hizo», manifestó.

Desde IU, su coordinador general, Gaspar Llamazares, acusó de «pasividad» al Ejecutivo del que dijo que «lleva seis meses sin hacer nada». Por su parte, el secretario general del PP andaluz, Antonio Sanz, afirmó que los servicios jurídicos de su partido estudian demandar al Gobierno y a la Junta de Andalucía por su «grave actitud negligente».

El doble rasero de Chaves
Precisamente, la actuación del presidente andaluz, Manuel Chaves, es una de las más chocantes si se tiene en cuenta que cuando el submarino «Tireless» llegó a Gibraltar, bajo un Gobierno el PP, se puso al frente de las manifestaciones para exigir la inmediata salida del buque. Ahora Chaves ni siquiera ha visitado la zona.

Además, hay que recordar que el «Tireless» se encontraba en el puerto gibraltareño, sobre el que el Gobierno español no tiene competencias, mientras que el «New Flame» está en aguas españolas, según el Tratado de Utrecht.

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