Greenpeace pide la anulación del proceso por defectos de forma

La organización ecologista Greenpeace ha pedido al Gobierno que «anule el actual proceso» del almacén temporal centralizado (ATC) de residuos nucleares de alta actividad y combustible gastado y que «contemple con sensibilidad social y medioambiental» este asunto porque, en su opinión «no hay urgencia técnica que obligue a poner en marcha la instalación sin previo consenso».

Así, reitera su petición de que se pare el proceso ante, el «cúmulo de defectos formales y legales y el unánime rechazo social e institucional» al almacén de residuos en «todas» las comunidades autónomas con municipios candidatos.

Entre los defectos formales, la ONG estima que se ha vulnerado la legislación vigente sobre participación del público en materias ambientales (Convenio de Aarhus), motivo por el que Greenpeace inició un proceso contencioso-administrativo en la Audiencia Nacional contra la resolución que inició del proceso del ATC.

El responsable de la campaña nuclear de Greenpeace, Carlos Bravo, ha asegurado que el ATC es un proyecto «peligroso e innecesario» y que no hay urgencia real, desde el punto de vista técnico, para poner en marcha la instalación, mientras que lo que, a su juicio, «sí es verdaderamente necesario» es un plan «urgente» de cierre progresivo de las centrales nucleares para reducir la producción de residuos radiactivos.

Recibe nuestras noticias en tu correo

Lo más leído