Marcha contra la central de Garoña para no olvidar el accidente de Fukushima

Ecologistas en Acción ha organizado este domingo una marcha contra la central nuclear de Garoña (Burgos) para llamar la atención sobre los peligros de la energía nuclear al cumplirse hoy, 11 de septiembre, seis meses del accidente de Fukushima (Japón) y diez años del atentado en Nueva York.

Garoña, con 40 años de antigüedad está aquejada de múltiples problemas de seguridad, tal como reconoce el propio Consejo de Seguridad Nuclear (CSN) en sus informes, dice esta organización en una nota de prensa.

«Existen numerosos elementos degradados entre los que destacan el sistema de protección contra incendios, el de aislamiento de la sala de control y el circuito primario, que ha registrado varios fenómenos de corrosión», sostienen los ecologistas.

A los riesgos internos, hay que añadir la posibilidad de que un suceso ajeno a la central pueda desencadenar un accidente, tal y como ocurrió en la nuclear japonesa.

De hecho, recuerda Ecologistas en Acción, cuando han pasado seis meses del accidente todavía no se han controlado los reactores, que siguen calientes y están fundidos, y se comienzan a ver los efectos radiológicos del accidente.

Ya se ha detectado contaminación radiactiva 10 veces superior a la permitida a 80 kilómetros de Fukushima, y hay alimentos contaminados como espinacas, carne de vaca o pescados. Se han encontrado peces con un nivel de contaminación 240 veces por encima del permitido.

Ecologistas en Acción denuncia que el edifico auxiliar de Garoña está sometido a riesgos externos que podrían dar lugar a un accidente de similares características al de la central japonesa.

Estiman que el desencadenante de un posible accidente en Garoña podría ser el choque de una aeronave, una circunstancia que no puede descartarse después del 11-S y que deberá tenerse en cuenta en las pruebas de estrés que va a realizar el CSN a las centrales españolas.

En el caso de Garoña, dicen, «deberían dar lugar al cierre de la central, pues resulta obvio que la resistencia del edificio auxiliar no es suficiente para soportar el choque de un avión y la destrucción de los sistemas de emergencia serían catastróficos para la central».

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