Un náufrago exmillonario en apuros

El Robinson Crusoe australiano al que desahucian de su isla paradisíaca

David Glasheen, un hombre que vive hace casi 20 años sólo con su perro en un pequeño archipiélago de Oceanía

El Robinson Crusoe australiano al que desahucian de su isla paradisíaca
David Glasheen en su isla. PD

Glasheen explica que necesita en torno a dos millones de dólares australianos para levantar un centro de retiro espiritual

David Glasheen, un hombre que vive hace casi 20 años sólo con su perro en un pequeño archipiélago de Oceanía, está a punto de ser desalojado por las autoridades de ese país.

A sus 60 años de edad, el ya conocido como Robinson Crusoe australiano, decidió dejarlo todo y vivir en esta pequeña isla después de perder muchos millones de dólares durante una crisis bursátil.

En el año 1993 el ex-empresario decidió dejar atrás su vida normal y empezar a vivir en este increíble paraje. Glasheen se alimenta a base de cocos, pescado, cangrejos, cultivaba sus propias hortalizas y hasta elaboraba su cerveza.

“Es un lugar fabuloso. Soy un tipo afortunado de estar aquí. Empecé a valorar lo que realmente importa y que se pueden hacer cosas con muy poco”.

“Se aprende pronto en la selva a sobrevivir. Si no lo hacés, morís rápidamente”, explicaba al diario Telegraph.

Este retiro paradisíaco puede tener los días contados. El contrato de arrendamiento de este paraje, que termina en 2019, establecía que David Glasheen debía reactivar la economía local a través de la construcción de una serie de instalaciones para promocionar el turismo, pero no lo hizo.

Por ello, en estos momentos ha comenzado una campaña de búsqueda de inversores que quieran apostar por está localización.

Glasheen explica que necesita en torno a dos millones de dólares australianos para levantar un centro de retiro espiritual que además respete los valores y estilo de vida de los Kuku yau, una población aborigen australiana que vive próxima a la isla y que está muy unida a él.

El posible interesado también debe saber que el retorno económico de la inversión es complicado y que será idóneo si se trata de una «dama encantadora que quiera vivir esta vida y compartir mi pasión en la construcción de un retiro curativo/inspiracional».

Las experiencias de vida de este exmillonario le han llevado a pensar que el dinero no puede comprar nada de lo que realmente se necesita, aunque «claro que ayuda para obtener esas cosas materiales que todos deseamos». Y que lo realmente importante en la vida es ayudar a los demás porque «dar es mucho más importante que recibir».

Glasheen confiesa que tiene planes alternativos si no consigue inversor y que pasa por vivir en un pequeño barco que tiene o trasladarse a una zona protegida de la islas, el Parque nacional Isla Restauración, que en parte está gestionado por los Kuku yau, con lo que tan bien se lleva David.

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