La ola de calor llega a su máximo y rompe todos los récords

España al horno: 46,8 grados en Córdoba, 45,7 en Granada y más de 40 en otros lados

Las temperaturas no volverán a la normalidad hasta el martes 18 de julio

España al horno: 46,8 grados en Córdoba, 45,7 en Granada y más de 40 en otros lados
Clima, ola de calor y turismo. PD

Ciudad Real se suma a Jaén, Córdoba, Granada, Sevilla, Cáceres y Badajoz en riesgo extremo por calor y otras 21 provincias están en alerta naranja o amarilla

La segunda ola de calor del año, que arrancó este miércoles con 27 provincias en alerta – dos, Córdoba y Jaén, con aviso rojo (riesgo extremo), por temperaturas asfixiantes de entre 40 y 44 grados-, se prolongará hasta el próximo martes, 18 de julio de 2017.

Es la segunda ola del verano, pero está rompiendo muchos registros.. Esta situación extrema, que se podrá repetir en lo que queda de verano, obliga a tomar precauciones que también afectan a los desplazamientos por carretera. Debemos tener cuidado tanto del vehículo como de los ocupantes.

Los problemas más habituales en un coche relacionados con las temperaturas elevadas se localizan en el sistema de frenos, el radiador, los neumáticos y los líquidos (aceite y refrigeración), advierte la empresa de peritaje y homologación de vehículos Inpertec. Por este motivo, es recomendable revisar dichos elementos previamente a iniciar el viaje.

Si el habitáculo está muy caliente, antes de activar el climatizador, es aconsejable dejar abiertas las puertas o ventanas del automóvil (incluida la del techo de cristal si es practicable) durante al menos medio minuto con el objetivo de que recircule el aire. Según el RACE, la temperatura ideal que debemos seleccionar en el sistema del aire acondicionado oscila entre los 21 y 23 grados.

Ángel Suárez, ingeniero del Centro Técnico de Seat, asegura que una persona que conduce un coche con un habitáculo a 35 grados reacciona un 20% más lento que si estuviera a 25. Este riesgo equivale a ponerse al volante con una tasa de alcoholemia de 0,5 gramos por litro de sangre.

Asimismo, alerta de que una leve deshidratación del conductor aumenta el número de errores que puede cometer mientras circula, como una salida involuntaria de carril o frenar demasiado tarde. «Con temperaturas veraniegas, el riesgo de sufrir un accidente aumenta un 18%», concluye.

Si bien es importante que el automovilista esté en óptimas condiciones al volante, no lo es menos que también lo estén el resto de ocupantes del vehículo, sobre todo si son niños y ancianos. Estos días la Dirección General de Tráfico (DGT) recuerda que no hay que dejarlos solos en el habitáculo ni un minuto (tampoco a las mascotas). Una temperatura exterior de 39 grados rápidamente se eleva hasta los 70 grados en el interior del coche.

Además de evitar circular en las horas de mayor calor, es conveniente aparcar bajo cubierto o a la sombra. Si no es posible, resulta aconsejable poner un parasol para evitar que el volante o la palanca del cambio de marchas se caliente en exceso y pueda causar algún tipo de quemadura al manipularlos.

También es conveniente que el conductor vista ropa transpirable, disponga de unas gafas de sol y lleve un calzado cómodo que le sujete bien todo el pie.

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