Tormentas

La arena y polvo del norte de Africa tiñen de naranja la nieve en el este de Europa

Mientras la borrasca Hugo azotaba España, una nube de polvo sahariano ha cubierto Europa del Este, creando este llamativo efecto.

La arena y polvo del norte de Africa tiñen de naranja la nieve en el este de Europa
Nieve naranja, el extraño fenómeno que tiñe las pistas de esquí en Rusia. @sinyaya_ptiza / @ionovmaxim.

La arena y el polvo provocados por las tormentas del desierto en el norte de Africa han provocado que la nieve en el este de Europa se vuelva anaranjada, transformando las regiones montañosas en paisajes parecidos a los de Marte.

La Agencia Espacial Europea (ESA) ha difundido una imagen captada por Copernicus Sentinel-2A en Libia, el 22 de marzo, que muestra el polvo sahariano que sopla hacia el norte a través del mar Mediterráneo.

Levantado en la atmósfera, el polvo fue llevado por el viento y arrastrado a la superficie del este de Europa bajo la lluvia y la nieve, llegando a lugares tan lejanos como Grecia, Rumanía, Bulgaria y Rusia.

Mientras que la nieve teñida de naranja desconcertó a los esquiadores, los meteorólogos aseguran que este fenómeno ocurre cada cinco años, según indica la ESA.

Las pistas de Sochi, Rusia, que acogieron los Juegos de Invierno de 2014, han presentado un insólito espectáculo para los esquiadores que las han visitado este fin de semana: nieve y cielos anaranjados, más propios de un paisaje marciano que de la alta montaña. El fenómeno ha podido ser observado en otros puntos de Europa del Este, como Rumanía o Bulgaria.

No se trata de un fenómeno enteramente desconocido: en 2007, en los alrededores de Omsk, Siberia, se informó de una nevada «rojiza» de olor pestilente. La causa es a todas luces la misma que ha provocado el fenómeno en las pistas de esquí a día de hoy: una nube de polvo y arena de origen desértico alzada a gran altura en la atmósfera que se ha visto arrastrada por la nevada, coloreándola. Es el mismo proceso que causa las «lluvias de sangre» que en ocasión se dan en el Mediterráneo.

La nevada rojiza ocurrida en Siberia fue provocada por una tormenta que levantó polvo del desierto del país vecino, Kazajistán. Al provenir de una región industrial, estaba contaminado con hierro, ácidos y nitratos que explicaban el mal olor. En el caso actual, el origen es menos nocivo y más cercano a nosotros: los frentes que han levantado polvareda del Sáhara en dirección oriental.

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