¿Sabías que las bolsitas de té podrían estar liberando miles de millones de partículas microplásticas?

¿Sabías que las bolsitas de té podrían estar liberando miles de millones de partículas microplásticas?
¿Sabías que las bolsitas de té podrían estar liberando miles de millones de partículas microplásticas? N+1

Científicos canadienses encontraron 11.600 millones de micropartículas y más de 3.000 millones de nanopartículas de nylon y tereftalato de polietileno en té certificado con una bolsa de malla. Los científicos han concluido que, junto con una taza de ese té, pueden ingresar al cuerpo hasta 16 microgramos de partículas de polímero: tales concentraciones de microplásticos son varios órdenes de magnitud superiores a los contenidos conocidos en los productos alimenticios. El estudio fue publicado en Environmental Science and Technology, según recoge Victor Román en N+1 y comparte Paula Duma para PD.

A pesar de que muchos están tratando de deshacerse del uso de polímeros en la producción y en la vida cotidiana, algunas compañías de té, por el contrario, están pasando de las bolsas de papel habituales a las de plástico. Al mismo tiempo, a temperaturas superiores a 40 grados centígrados, incluso los materiales poliméricos adecuados para el envasado de alimentos pueden descomponerse o liberar sustancias tóxicas.

Bolsas calientes

Laura Hernández y sus colegas de la Universidad McGill verificaron cuántas micro y nanopartículas de plástico salen de una bolsita de té al agua cuando se preparan, y cómo los organismos vivos se desarrollan en tales soluciones.

Para esto, colocaron bolsas de té vacías durante cinco minutos en agua caliente (95° C), que luego se evaporaron. Después de eso, los investigadores analizaron el residuo seco con un microscopio electrónico de barrido para detectar la presencia de partículas de plástico. La naturaleza de las partículas se confirmó mediante espectroscopía de fotoelectrones de rayos X y espectroscopía infrarroja por transformadas de Fourier.

Con el fin de investigar la cantidad de partículas de plástico que se libera de la bolsita solo cuando se prepara, los autores vertieron el contenido, lavaron las bolsitas varias veces con agua a temperatura ambiente y las secaron en una corriente de nitrógeno.

 


Imágenes de un microscopio electrónico de barrido, la estructura de las fibras de polímero de las bolsas antes y después de la inmersión en agua caliente, así como imágenes del residuo seco de una solución de nanopartículas de micro y plástico.
Laura Hernandez et al. / Environmental Science and Technology, 2019

 

El diámetro promedio de partícula se calculó a partir de 90 imágenes del microscopio en partes arbitrarias de soluciones evaporadas de cada una de las cuatro bolsas de muestra estudiadas, y el número de partículas submicrométricas se determinó por su movimiento browniano en la solución mediante el análisis de las trayectorias de las nanopartículas.

Dependiendo de la muestra, de 7,8 a 21,4 mil millones de partículas de plástico cayeron al agua de una bolsa de té. Al promediar los datos de cuatro muestras, los científicos llegaron a la conclusión de que, en promedio, alrededor de 2.3 millones de micropartículas y 14.7 mil millones de partículas submicrométricas pueden ingresar al cuerpo desde una taza de ese té, de las cuales aproximadamente 3.1 mil millones son más pequeñas que cien nanómetros.

El plástico en seres vivos  

Dependiendo del tipo de bolsa de té, las partículas de un tamaño similar del material del que está hecho cayeron al agua: ya sea nylon-6.6 o tereftalato de polietileno (PET). Dado el tamaño, la composición y la concentración, los autores afirman que, junto con una taza de té de una bolsa de polímero, una persona bebe 13-16 microgramos de partículas de plástico.

Los científicos han demostrado que las partículas no entran en la solución debido al corte, repitiendo el experimento con bolsas de té enteras. Según ellos, las partículas de plástico ingresan a la solución precisamente debido a la destrucción del polímero cuando se calienta, ya que en los experimentos con agua fría, los investigadores contaron 300 veces menos partículas.

El mecanismo de este proceso aún no se ha estudiado: a pesar de que los materiales estudiados de las bolsas se consideran adecuados para su uso en productos alimenticios, la influencia de las micropartículas sigue siendo desconocida.

Al colocar el crustáceo Daphnia magna en tal solución, los autores encontraron dentro de sus cuerpos partículas microplásticas de tamaño similar a las de la solución. Además, se encontraron cambios estructurales en algunas de las dafnias (55% de dos muestras de bolsitas en el tercer día de desarrollo).

 


El efecto de una solución de partículas plásticas sobre la morfología y el comportamiento de Daphnia magna
Laura Hernandez et al. / Environmental Science and Technology, 2019

 

Aunque las dafnias están lejos de parecerse a los humanos, los estudios sobre la toxicidad de ciertos compuestos químicos en ellos ya han revelado un vínculo entre un efecto similar en ratones y nosotros.

El efecto de los microplásticos en los organismos vivos a largo plazo aún no se conoce bien. En agosto, la OMS dijo que por el momento no se ha demostrado el daño de introducir microplásticos en el cuerpo, pero su propagación en el mundo es muy grande. Se encontraron partículas de polímeros sintéticos en el agua subterránea, en los intestinos de las tortugas marinas, la sal y los excrementos humanos.

 

Autor

Paula Dumas

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