Greta Thunberg ya viene de camino a Madrid en el velero de unos youtubers millonarios

Greta Thunberg se encuentra ya cruzando el Atlántico de camino a España. La activista sueca ha logrado que su petición de ayuda para llegar a tiempo a la Cumbre del Clima de Madrid, usando un medio de transporte sostenible, sea atendida por una pareja de youtubers que se dedica a navegar alrededor del mundo y a documentar y difundir su experiencia a través de las redes sociales. Algunos de sus vídeos superan el millón de visualizaciones, según recoge 20minutos y comparte Francisco Lorenson para Periodista Digital.

«Muy contenta de poder decir que con suerte llegaré a la COP25», anunció el martes la joven de 16 años, que se niega a viajar en avión por las altas emisiones de gases de efecto invernadero que genera. Junto al mensaje en Twitter, publicó una foto con los australianos Riley Whitelum y Elayna Carausu, dueños del barco, el bebé de ambos, y la capitana británica Nikki Henderson, quien les acompaña en la travesía.

La Vagabonde, un catamarán de 48 pies de eslora (14,6 metros de largo) y que funciona con paneles solares e hidrogeneradores, zarpó este miércoles del Estado de Virginia y se prevé que tarde al menos quince días en alcanzar la Península Ibérica. Ese fue el tiempo que Greta tardó en llegar de Europa a EE UU a bordo del velero Malizia II. Pero entonces corría el mes de septiembre y las condiciones meteorológicas eran más favorables. En pleno noviembre, la situación podría complicarse y el viaje podría durar más porque, tal y como explicó a este diario el director de Greenpeace, Mario Rodríguez, las borrascas atlánticas en estas fechas son más frecuentes, «sobre todo en la zona entre las Azores e Irlanda».

La impulsora del movimiento Juventud por el Clima atravesó el océano en el barco ecológico del príncipe de Mónaco, Pierre Casiraghi, y llegó a Nueva York para participar en la Cumbre de Acción Climática de la ONU. Desde allí recorrió otras ciudades estadounidenses y subió hasta Canadá, asistiendo a las manifestaciones de los jóvenes para exigir a los líderes mundiales que luchen y actúen con determinación para frenar el calentamiento global.

Su intención era acabar en Santiago de Chile, donde estaba previsto que se celebrase la COP25, pero la crisis interna en la que está sumido el país ha obligado a mover a Madrid una cita que tendrá lugar entre el 2 y el 13 de diciembre. «Parece que he viajado por medio mundo en la dirección equivocada. Ahora necesito encontrar el modo de cruzar el Atlántico en noviembre. Si alguien me puede ayudar a encontrar transporte, estaré muy agradecida», requirió Greta al conocer la noticia.

Tanto Rodríguez como el periodista ambiental César-Javier Palacios, explicaron a 20minutos que la vía marítima era la única posible. Los aviones solares aún no tienen la envergadura suficiente, y aunque algunos han surcado el Atlántico, han sido vuelos experimentales. Tampoco los que funcionan con biocombustible eran una opción, al usarse mezclando queroseno. Y la larga y auténtica aventura de entrar en Rusia por Alaska tras cruzar el estrecho de Bering quedaba igualmente descartada.

El Gobierno de Pedro Sánchez ofreció a la joven la ayuda de España para llegar a la Cumbre del Clima y, en caso de que finalmente no fuera posible, adelantó que se facilitaría su participación «en modo remoto», es decir, a través de videoconferencia.

La ministra para la Transición Ecológica en funciones, Teresa Ribera, abrió la puerta a que la activista no acudiera a la cita al admitir las dificultades del viaje, incidiendo en que en esta época el Atlántico norte «no es muy fácil de atravesar». «El problema no es de financiación, sino de modos de transporte», indicó en unas declaraciones recientes, pero hoy, al menos de momento, Greta parece más cerca de estar presente en un evento en el que se espera la asistencia de 25.000 personas.

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