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Consiguen transferir un recuerdo de un caracol a otro mediante inyecciones de ARN

Un grupo de científicos de la universidad de UCLA han logrado transferir un recuerdo de un caracol a otro mediante inyecciones de ARN

Consiguen transferir un recuerdo de un caracol a otro mediante inyecciones de ARN
ADN, TY

El ácido ribonucleico (ARN o RNA) es un ácido nucleico formado por una cadena de ribonucleótidos. Está presente tanto en las células procariotas como en los eucariotas, y es el único material genético de ciertos virus (virus ARN).

El ARN se puede definir como la molécula formada por una cadena simple de ribonucleótidos, cada uno de ellos formado por ribosa, un fosfato y una de las cuatro bases nitrogenadas (adenina, guanina, citosina y uracilo). El ARN celular es lineal y monocatenario (de una sola cadena), pero en el genoma de algunos virus es de doble hebra, según WP.

En los organismos celulares desempeña diversas funciones. Es la molécula que dirige las etapas intermedias de la síntesis proteica; el ADN no puede actuar solo, y se vale del ARN para transferir esta información vital durante la síntesis de proteínas (producción de las proteínas que necesita la célula para sus actividades y su desarrollo). Varios tipos de ARN regulan la expresión génica, mientras que otros tienen actividad catalítica. El ARN es, pues, mucho más versátil que el ADN.

El experimento consistió en administrar una serie de descargas eléctricas leves a la especie de caracol marino Aplysia californica. Estos animales aprenden a desarrollar un mecanismo de autodefensa ante las descargas, contrayendo sus delicadas antenas (denominadas «sifones») y branquias durante casi un minuto para protegerse. Los caracoles que no habían recibido el impacto tan solo las contraían brevemente. 

Los investigadores extrajeron el ARN de los sistemas nerviosos de aquellos caracoles que ya habían recibido las descargas y lo inyectaron en aquellos que no las habían recibido. Tras el proceso, los animales que no estaban entrenados retiraron sus antenas tras recibir la primera descarga por un largo periodo de tiempo mientras que los que recibieron el ARN de caracoles que no las habían recibido, actuaron por un tiempo muy breve. Se demostró que la memoria a largo plazo de estos caracoles puede transferirse con éxito inyectando ARN de animales entrenados a los caracoles naïf que no habían sido entrenados, según recoge businessinsider.

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Según Glanzman, «los resultados sugieren que los recuerdos podrían almacenarse dentro del núcleo de las neuronas, donde el ARN se sintetiza y puede actuar sobre el ADN para activar y desactivar los genes. Piensa que el almacenamiento de la memoria implica estos cambios epigenéticos, que producen transformaciones en la actividad de los genes y no en las secuencias de ADN que componen esos genes, que son mediados por el ARN.», de acuerdo con un artículo de la revista Scientific American.

Esta visión desafía la noción ampliamente sostenida de que la memoria a largo plazo se almacena al mejorar las conexiones sinápticas entre neuronas. Una minoría de neurocientíficos «rebeldes» proponen que la memoria está codificada mediante cambios epigenéticos, que regulan cómo y en qué grado tienen que expresarse las secuencias de ADN, que contienen las instrucciones para producir las proteínas y otros elementos funcionales. El papel principal del ARN es servir como mensajero dentro de las células, llevando instrucciones para la producción de proteínas del ADN.

Por todo ello, Glanzman es consciente de que su postura va a ser recibida como una locura por parte de la comunidad científica: «Espero mucho asombro y escepticismo. (…) No creo que la gente me haga un desfile en la próxima reunión de la Sociedad de Neurociencias», de acuerdo con Scientific American.

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