Ciencia

Si no lo ves no crees. Él sólo quería despedirse de su mascota querida de la mejor manera posible. Pero todo se torció. Hablamos del entierro de Chimuelo, un periquito que ha pasado a mejor vida y que sufrió un entierro algo atropellado, según lavanguardia.

Su dueño, un niño, quería despedirse de él y darle una buena sepultura en el jardín de su casa. "Hoy es el triste día donde se nos va uno de la familia. Un hermano nuestro que sin duda fue una gran mascota", se le oye decir en el vídeo al chaval. "Pero hoy nos reunimos para despedirlo ya que nuestro señor se lo ha llevado. Así que descansa en paz Chimuelo", añade.

El joven incluso empieza a entonar una especie de avemaría mientras comienza a cavar la tumba del ave. Pero cuando llega el momento de dejar al animal en el lugar donde tendrá que reposar para el resto de los tiempos, un tercer actor inesperado aparece a escena. De un bocado, el perro del niño se zampa a Chimuelo.

Al final, y no sin esfuerzo, el niño consigue que el perro abra la boca para poder así recuperar el cadáver del ave y darle una buena sepultura.