MUNDO INSÓLITO

El osezno se topa con un perro en la montaña y pasa lo imposible

El protagonista es un osezno, una cria del feroz grizzly.

El actor secundario es un perro.

Y los figurantes son un grupo de excursionistas, que caminaban por la montaña de Svaneti, en el estado de Georgia, en EEUU.

Iban tan panchos los paisanos cuando se toparon con una pequeña criatura peluda, que no conseguían descifrar a simple vista.

Se trataba, de una cría de oso gris, de pocos meses de edad y menos de un metro de altura.

En ese instante, empujado por el instinto, entra en acción la masco de una de las familias.

El perro se acerca, ladra y llama la atención del pequeño plantígrado.

Ambos animales quedan frente a frente. Hay unas décimas de segundo de tensión, en las que los dueños del perro llegan a creer que su mascota va a servir de merienda al osito pero todo da un vuelto y antes de que nadie pueda mover un dedo, osezno y perro se ponen a jugar.

Se muerden, se enredan, luchan en broma y el pequeño grizzly derriba al perro y lo pone contra el suelo.

El vídeo que se ha convertido en toda una sensación en Redes Sociales, donde los usuarios han volcado su emoción con la ternura del oso y el perro, que juegan juntos despreocupadamente:

  • “Sin duda alguna los animales son las criaturas más puras”
  • “Las personas deberíamos aprender del oso bebé y del perro. Pese a ser de distintas especies, juegan y son ‘amigos»,

EL OSO GRIS o GRIZZLY

El sobrecogedor oso pardo vive en los bosques y montañas septentrionales de Norteamérica, Europa y Asia. Es la especie de oso más extendida del planeta.

Estos gigantes omnívoros suelen ser solitarios, a excepción de las hembras y sus oseznos, aunque en ocasiones sí se reúnen.

Estos espectaculares encuentros pueden presenciarse en los mejores puntos de pesca de Alaska, cuando el salmón remonta el río para el desove estival.

En esta época, docenas de osos pueden reunirse para atiborrarse de este pescado, acumulando grasas que les sustentarán durante el duro invierno que les espera. En otoño, un oso pardo puede comer hasta 40 kilogramos de comida al día, y antes de hibernar puede pesar el doble que en primavera.

Los osos pardos cavan oseras para hibernar en invierno, a menudo en pendientes de colinas propicias.

Las osas se cobijan durante el embarazo y paren en este reposo invernal, normalmente un par de oseznos. Las crías de oso pardo se alimentan de leche materna durante la primavera y permanecen con su madre alrededor de dos años y medio, por lo que las hembras solo se reproducen cada tres años.

Los osos pardos adultos son poderosos depredadores que ocupan la cima de la cadena alimenticia, aunque gran parte de su dieta se compone de frutos secos, bayas, fruta, hojas y raíces.

También se alimentan de otros animales, como roedores y alces.

Los osos pardos más grandes del mundo se encuentran en las costas de la Columbia Británica y Alaska, y también en algunas islas, como Kodiak.

A pesar de su enorme tamaño, los osos pardos son muy veloces, y se sabe que pueden alcanzar los 50 kilómetros por hora. Pueden ser peligrosos para los humanos, en especial si se les sorprende o si una persona se pone entre una osa y sus crías.

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