(Periodista Digital).- La Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO) propone a América Latina y el Caribe un programa que permita erradicar el hambre para el año 2025, en el debate de la primera sesión del Comité Técnico de la 29ª Conferencia Regional que se reúne en Caracas este lunes y martes.
Los últimos datos de la FAO señalan que en América Latina y el Caribe existen 53 millones de personas viviendo bajo la línea de la seguridad alimentaria, y al ritmo actual de la lucha contra el hambre, no se alcanzará a reducir a la mitad el número de personas con hambre para el 2015, tal como fue planteado en los Objetivos de Desarrollo del Milenio, según informa el diario argentino El Universal.
Por esto, el desafío que plantea la FAO es aún mayor, ya que implica canalizar los esfuerzos para diseñar e implementar políticas de seguridad alimentaria que le garanticen a los latinoamericanos y caribeños una alimentación adecuada como parte de los derechos humanos y así erradicar el hambre en la Región para el año 2025, explicó la organización en nota de prensa.
La FAO busca generar un trabajo que amplíe la escala e impacto de los Programas Especiales de Seguridad Alimentaria (PESA). Se trata también de efectuar acciones inmediatas con los más hambrientos, además de apoyar a los países en la prevención, control y erradicación de enfermedades transfronterizas e inocuidad alimentaria. La propuesta consiste en realizar todo esto en un marco de multilateralismo que contribuya al trabajo integrado por una «América Latina sin hambre 2025«.
Inocuidad Alimentaria y «reglas del buen juego»
Durante la Sesión del Comité Técnico de la 29ª Conferencia Regional de la FAO, se discutirán las tendencias y desafíos para la inocuidad alimentaria y la salud animal para la Región, donde destacan la necesidad de que los países establezcan medidas sanitarias y fitosanitarias en el marco del comercio regional e internacional.
La FAO considera de suma importancia que los países cumplan con las Medidas Sanitarias y Fitosanitarias (Acuerdo MSF) que entró en vigor con el establecimiento de la Organización Mundial del Comercio (OMC) el 1º de enero de 1995.
El Oficial de Protección Vegetal de la FAO, Allan Hruska, señaló que estas medidas «deben ser adoptadas como una oportunidad y no una barrera para el desarrollo de los países, ya que representan el camino para lograr una mayor competitividad«.
Las medidas que serán planteadas en la 29ª Conferencia Regional de la FAO apuntan, fundamentalmente, a establecer las «reglas del buen juego«. Entre las recomendaciones de la FAO se destaca la importancia de que los gobiernos creen nuevas instituciones o bien fortalezcan las ya existentes, con el objetivo de romper con la tradicional dispersión en las responsabilidades sobre inocuidad alimentaria. Es preciso mantener un trabajo coordinado, eficaz y eficiente al respecto.
Otro de los grandes desafíos es valerse de las medidas sanitarias y fitosanitarias para lograr una mayor competitividad en el comercio internacional. Además, en la medida en que este enfoque apunte hacia los pequeños productores, no solamente se estará beneficiando la economía nacional, sino que también se estarán generando oportunidades que contribuirán a la superación de la pobreza y el hambre.
Si bien existen países con la infraestructura y recursos apropiados para llevar a cabo estas medidas, representa un desafío conjunto, para todos los países de la Región, establecer un mecanismo de cooperación internacional donde todos los habitantes de América Latina y el Caribe puedan percibir los beneficios que conlleva el cumplimientos de las medidas sanitarias y fitosanitarias que garantizan una adecuada inocuidad en los alimentos que se comercializan y consumen a diario.