El cambio climático amenaza la salud mundial

(PD).- Hoy se celebra en todo el mundo el Día de la Salud, impulsado por la OMS bajo el lema ‘Proteger la salud frente al cambio climático’, cuya finalidad es generar conciencia entre todos los sectores de la sociedad con el fin de paliar las negativas y peligrosas consecuencias del cambio climático en la salud de las personas.

La Organización Mundial de la Salud (OMS), que conmemora el 60 aniversario de su nacimiento, celebra hoy el Día Mundial de la Salud 2008, que en esta ocasión se centrará en la protección de la salud de la población frente al cambio climático, un tema que ha ganado un puesto clave en la agenda internacional y que retoma el espíritu solidario con el que nació la OMS en 1948 “para preservar la paz y la seguridad mundial”.

La ciencia lo muestra claramente. Según la OMS, la tierra se está calentando, ese calentamiento se está acelerando y de ello es responsable la actividad humana. Si las presentes tendencias al calentamiento prosiguen sin control, la humanidad hará frente a un mayor número de daños, enfermedades y defunciones relacionados con desastres naturales y olas de calor, un aumento de las enfermedades transmitidas por alimentos, por el agua y por vectores, y un aumento de las defunciones prematuras y las enfermedades relacionadas con la contaminación del aire.

Además, en muchas partes del mundo numerosas poblaciones se verán desplazadas por el aumento del nivel del mar y afectadas por sequías y hambruna. A medida que se funden los glaciares, cambian el ciclo hidrológico y la productividad de las tierras cultivables. Y ya se están comenzando a medir algunos de esos efectos en la salud.

Según la doctora Margaret Chan, directora general de la organización internacional, “tanto la salud como el bienestar están considerados como un aspecto que es determinante para la paz y la seguridad (…) también la salud y el bienestar de la población debe convertirse en la medida definitoria del impacto del cambio climático para controlar sus consecuencias de forma efectiva”.

En el Día Mundial de la Salud 2008, comunidades y organizaciones de todo el mundo desarrollarán actividades diversas para despertar la conciencia colectiva sobre las consecuencias que para la salud de la población del mundo va a tener el cambio climático y para mostrar el impacto de la creciente interdependencia que existe entre estas dos áreas en la decisiones y políticas nacionales e internacionales.

El tema ‘Proteger la salud frente al cambio climático’ trata de centrar los debates mundiales sobre el cambio climático en la salud. Al seleccionar este tema, la OMS reconoce que el cambio climático supone una amenaza creciente para la seguridad sanitaria mundial.

Gracias a una mayor colaboración, la comunidad mundial estará mejor preparada para hacer frente a los problemas sanitarios relacionados con el clima que se presenten en todo el mundo. Como ejemplo de esas medidas conjuntas se pueden citar el reforzamiento de la vigilancia y el control de las enfermedades infecciosas, el uso más seguro de suministros de agua cada vez más escasos y la coordinación de la acción sanitaria en los casos de emergencias.

Es por ello que las metas del Día Mundial de la Salud son: aumentar la conciencia y el conocimiento público de las consecuencias sanitarias del cambio climático pertinentes a nivel mundial y local; abogar en favor de alianzas interdisciplinarias e intersectoriales de nivel local a internacional encaminadas a mejorar la salud mediante un rápido despliegue de estrategias de mitigación para estabilizar el cambio climático y programas de adaptación previsores para reducir al mínimo las repercusiones sanitarias; generar intervenciones eficaces por parte de las comunidades locales, organizaciones, sistemas de salud y gobiernos para reducir el impacto del cambio climático en la salud mediante una aplicación urgente de técnicas de mitigación y adaptación; demostrar la función de la comunidad sanitaria ante los desafíos a nivel mundial y en las regiones, países y comunidades; e impulsar el compromiso y la acción entre los gobiernos, organizaciones internacionales, donantes, la sociedad civil, empresas y comunidades (especialmente entre los jóvenes) para que la salud quede firmemente establecida en el centro mismo de los programas relativos al cambio climático.

Los peligros del cambio climático

Los peligros que el cambio climático suponen para la salud son, según la OMS, de naturaleza diversa y mundial, y van desde el aumento del riesgo de fenómenos meteorológicos extremos hasta modificaciones de la dinámica de las enfermedades infecciosas.

Muchas de las enfermedades más mortíferas son sensibles a las condiciones climáticas, de las que dependen su incidencia y propagación.

Algunas de las repercusiones sanitarias del cambio climático ya son manifiestas: aumento del número de muertos por olas de calor, variaciones de la incidencia de enfermedades transmitidas por vectores y alteraciones de la distribución de los desastres naturales.

Estas repercusiones afectarán de forma desproporcionada a las poblaciones vulnerables, tales como los niños, los ancianos, los enfermos, los pobres y las poblaciones aisladas. La vulnerabilidad también es mayor en zonas con enfermedades endémicas sensibles al clima, grave escasez de agua y escasa producción de alimentos; en pequeños estados insulares en desarrollo y regiones montañosas, y en megalópolis y zonas costeras de países en desarrollo.

De hecho, los efectos físicos del cambio climático serán distintos en diversas regiones geográficas. Las repercusiones del cambio climático en la salud humana se verán modificadas por condiciones tales como el nivel de desarrollo, pobreza y educación, la infraestructura de salud pública, las prácticas de aprovechamiento de la tierra y la estructura política. Inicialmente, los países en desarrollo serán los peor afectados. Los países con altos niveles de pobreza y malnutrición, infraestructuras de salud frágiles y/o inestabilidad política estarán en las peores condiciones para hacer frente a ello.

Medidas urgentes

Las repercusiones sanitarias del cambio climático serán difícilmente reversibles en años o decenios. No obstante, muchas de esas posibles repercusiones son evitables o controlables. Hay medidas definidas en el sector sanitario y sectores conexos para reducir la exposición al cambio climático y sus efectos. Por ejemplo, el control de los vectores de enfermedades, la reducción de la contaminación producida por los medios de transporte y el uso eficiente de la tierra y el agua son medidas bien conocidas de utilidad demostrada.

Además, muchas de las medidas necesarias para evitar el cambio climático tienen efectos positivos en la salud. Por ejemplo, en los países industrializados, el aumento de la utilización de la bicicleta y del transporte público contribuirá a reducir la emisión de gases de efecto invernadero. Además mejorará la calidad del aire y la salud respiratoria, y reducirá el número de muertes prematuras.

Todavía no hay certidumbre científica acerca de la posibilidad y la cronología de un cambio climático abrupto y catastrófico si las temperaturas siguen aumentando. Por esta razón es urgente comenzar a actuar ya mismo para estabilizar el clima mediante una mitigación fuerte y eficaz simultánea con actividades de adaptación para prevenir aumentos de enfermedades previsiblemente relacionadas con el clima. Es esencial que el sector de la salud participe plenamente en los procesos nacionales e internacionales de mitigación y adaptación al cambio climático.

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