Los «piquitos» entre madre e hijo pueden ocasionar futuros traumas

Los "piquitos" entre madre e hijo pueden ocasionar futuros traumas

(PD/Agencias).- ¿Se da «piquitos» con sus hijos como una manera más de expresar cariño? Aunque para la mayor parte de la población esta costumbre es una práctica normal, hay quien cree que estos besos pueden generar futuros traumas psicológicos en los más pequeños si se prolongan en el tiempo.

Alejandra Libenson, psicóloga y psicopedagoga y autora del libro “Criando hijos, creando personas” asegura que «ningún hecho en sí mismo puede provocar un trauma que tenga que ver con el amor. En algunas familias es un hábito adquirido que viene de generación en generación y por eso se sigue repitiendo. Y no es ni bueno ni malo en sí mismo”.

Pero si bien “hasta dentro de los dos años puede no ser contraproducente, cuando los niños empiezan a sociabilizar esta costumbre puede generar problemas ya que el niño puede repetir lo que hace en su casa fuera de ella . Y eso conlleva muchos riesgos. Si el niño ve como algo natural que un adulto bese a un nene lo puede llevar al exterior de su familia”, explicó la especialista.

Además, “es una práctica que no está aceptada socialmente ya que se supone que uno besa en la boca cuando está enamorado», detalló la psicóloga.

«Los piquitos son algo del orden de la vincularidad de los adultos que conforman una pareja y no de madres e hijos», asegura también su colega Graciela Ziber.

Por este motivo Libenson recomendó ir trasladando el “pico” a un abrazo o a un beso en la mejilla.

Para Ziber «por lo general, las madres que le dan piquitos a sus hijos avanzan un poco más de lo pertinente, suelen invadir a sus hijos de maneras diferentes y avasallar la intimidad del niño sin su permiso».

«Tienen que entender que ellas son una persona y su hijo otra, y que no pueden avanzar sobre el otro», agregó.

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