La mala imagen de la industria farmacéutica

La mala imagen de la industria farmacéutica

(PD).- No es ningún secreto que la industria farmacéutica tiene mala imagen. Las prácticas promocionales de los productos que vende, relacionados con un bien tan preciado como la salud; las largas patentes de las que gozan los medicamentos y las dificultades de acceso por parte de los países en vías de desarrollo pueden explicar en parte la mala fama que arrastra este sector.

En cualquier caso y como puntualiza Ainhoa Iriberri en Público, los laboratorios son agentes imprescindibles en el desarrollo de nuevos medicamentos.

Sin ellos, los avances terapéuticos de los últimos años quizá no se habrían producido porque son las únicas empresas que disponen del capital suficiente para invertir en la búsqueda de nuevas moléculas que puedan acabar curando enfermedades.

Ni el Gobierno más avanzado del mundo dedica al I+D el dinero necesario para probar nuevas terapias.

Por esta razón, la innovación ha sido siempre el escudo de la industria farmacéutica ante las críticas.

Pero según datos recientes de la consultora especializada en salud IMS Health, la elevada inversión en I+D de los laboratorios no está generando los resultados esperados. En otras palabras: la industria farmacéutica innova, pero menos.

IMS Health señala que 2007 ha sido el año que menos productos se han lanzando en los últimos 15 años; en concreto, 27 frente a los, por ejemplo, 37 que entraron al mercado en 2001.

No es la primera vez que se acusa a este sector de haber disminuido su nivel de innovación. El primer tirón de orejas vino de la mano de la Comisión Europea, en enero.

El organismo confirmó que estaba investigando al sector farmacéutico de la UE al existir “indicios” de problemas de competencia, lo que se demostraría por “las escasas novedades en medicamentos”.

La industria se defendió de las acusaciones. Si bien reconocían que había disminuido el ritmo de lanzamiento no lo achacaban, a una menor innovación por su parte. La respuesta es, a su juicio, que cada vez es más caro producir un medicamento.

Si cada vez se hacen menos fármacos nuevos ¿de qué va a vivir la industria? Tienen patentes de 20 años para cada nuevo fármaco, que cuentan no a partir de la aprobación, sino del registro de la molécula, años antes.

Pero, además, está el mercado de las nuevas indicaciones. Frente a los 27 principios activos nuevos, en España se autorizaron 44 nuevas indicaciones que, en la práctica, supone una ampliación de la garantía de ingresos.

La industria creció a nivel mundial en 2007 un 6,1%, la cifra más baja de la década. IMS prevé que esta tendencia continúe. Pero en ningún momento se prevé que decrezca. La desaceleración es lo peor que le puede pasar a los fabricantes de medicamentos.

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