PARA UN PECHO FIRME

Ejercicio físico. Para evitar que los músculos pectorales y dorsales se relajen hay que fortalecerlos. El deporte más indicado para alcanzar este objetivo es la natación es el deporte idóneo y los estilos más recomendados, el crol y la espalda. Además realizar deportes que favorezcan la tonificación de los pectorales, también hay que evitar el aeróbic, correr, o el step, si no se lleva una buena sujeción.


(Dr.Bartolomé Beltrán).-

Dieta. La clave para estar sano es seguir una alimentación sana, variada y equilibrada. Independientemente de l que se quiera conseguir siempre es positivo tomar grandes cantidades de fruta, verdura y fibra. Por otro lado, beber dos litros de agua al día no solo hidrata la piel, si no que previene la aparición de estrías.

3. Hidratación frecuente. Tambiéns e puede cuidar específicamente la piel del pecho con cremas y mascarillas hidratantes y nutritivas que se pueden usar una o dos veces al día. En el caso de las mascarillas es suficiente con una a la semana. Los efectos beneficiosos de estos cosméticos se incrementan cuando se masajea la zona a la vez que se extiende el producto. A la hora de elegir estas cremas, no está de más saber que el aceite vegetal de borraja, germen de trigo y onagra, tiene efectos protectores, revitalizantes y antiarrugas.

Agua fría. Para tener el pecho firme también hace falta ser valiente. Un masaje con un cubito de hielo o pasarse la ducha con agua fría por el pecho revitalizará la piel. Por lógica, el agua caliente no es nada beneficiosa en este caso porque relaja los músculos.

Un sujetador cómodo y funcional. Lo más importante a tener en cuenta a la hora de elegir un sujetador es que la talla sea la adecuada, que no tenga aros y que sea cómodo, transpirable y elástico. El tejido más recomendable es el algodón.

Cuidado con el sol. El pecho es una de las partes más sensibles del cuerpo y por tanto necesita un factor de protección solar muy elevado para evitar quemaduras. Sin duda, lo mejor es no tomar el sol en esa zona.

Postura correcta. Para evitar que el pecho siga la fuerza de la gravedad hay que mantener siempre la espalda de forma que los pechos no reposen sobre la caja torácica. Caminar encorvada también favorece la caída del pecho y además hace que la mujer parezca más bajita.

Evitar los cambios bruscos de peso porque provocan flacidez y estrías en la piel.

Autoexploración. Todas las mujeres deben autoexplorarse los pechos una vez al mes, preferiblemente después de la menstruación para detectar de inmediato cualquier anomalía. Una vez alcanzados los 40 años, será un buen momento para empezar con las mamografías anuales.

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