PODOLOGÍA

DECÁLOGO PATOLOGÍA DEL PIE


(Dr.Bartolomé Beltrán).-

1º.- Los pies hay que empezar a tratarlos desde el nacimiento.

Hay muchas deformaciones del pie que en los recién nacidos se pueden tratar con simples ortóticos y férulas. Siempre es una buena medida cuidar los pies desde pequeños porque según crecemos los tratamientos serán mucho más agresivos.

2º.- Nunca se debe obligar al niño a ponerse de pie.

Desde que nacemos, tenemos año y medio para hacerlo.

3º.- No poner a los niños botas de caña alta y rígida para empezar a andar porque dificultan la movilidad de los tobillos.

4º.- A partir de los dos años y medio es recomendable llevar al niño al podólogo. La visita al especialista nunca está de más porque puede ayudar a detectar problemas que siempre se solucionarán mejor a edades tempranas.

5º.- Es muy importante utilizar el zapato adecuado para cada ocasión. Es muy importante utilizar un calzado donde el pie quepa perfectamente, evitando en la medida de lo posible las punteras finas y los tacones elevados.

6º.- Higiene del pie. La higiene del pie será como la del resto del cuerpo pero se prestará una atención especial al secado.

7º.- Evitar los calcetines de nylon o fibra. A la hora de elegir los calcetines es mejor decantarse por la lana fina o algodón. Tampoco se deben usar calcetines o medias que opriman la pierna, porque entorpecen la circulación.

8º.- Las uñas se deben cortar rectas en uñas planas no abombadas.

Cuando las uñas tienen curvaturas laterales hay que recortar los picos redondeándolos. Cabe decir también que nunca está justificado extirpar una uña porque prácticamente siempre hay algún tipo de solución para evitarlo.

9º.- Las callosidades nunca se tratan con callicidas. No se deben utilizar callicidas porque producirán una quemadura y solo conseguirán duplicar el problema. Además cada uno de los 17 tipos de callosidades que existen tiene su tratamiento específico. Ante la aparición de callos, consulte siempre a su Podólogo.

10.- Las soluciones para los callos son sencillas. Actualmente cualquier tipo de deformidad y callosidad se puede solucionar con una sencilla operación con anestesia local y sin necesidad de ingreso ni reposo.

El primer paso para cuidar adecuadamente los pies es consultar con el podólogo cualquier alteración.

OTROS CUIDADOS.

La higiene del pie es imprescindible para evitar infecciones y lesiones en el pie. Cuatro pasos importantes que deben realizarse correctamente para que no surjan complicaciones:

1. Lavado. El lavado del pie debe hacerse con agua fría o tibia y con jabón o gel de pH ácido 5.5 que es similar al de la piel durante un tiempo máximo de 10 minutos. No es conveniente el uso de jabones básicos o neutro porque pueden alterar el ecosistema del pie y hacerlo vulnerable a las infecciones. Tampoco es recomendable añadir fórmulas caseras al agua, como bicarbonato o sal, ya que no tienen poder terapéutico y resecan la piel.

2. Secado. La humedad favorece las infecciones por hongos, bacterias o virus, por lo que es importante secar bien el pie, especialmente entre los dedos, con una toalla o gasa sin friccionar la piel para evitar lesiones.

3. Hidratación. Hay que emplear cremas hidratantes con lanolina o vaselina en toda la superficie del pie, especialmente en el talón, donde suelen aparecer callosidades y grietas, pero siempre en pequeñas cantidades.

4. Cortar las uñas. Por regla general las uñas se cortan rectas, sin cortar los picos y siguiendo en la medida de lo posible la morfología del dedo. Siempre hay que dejar que el borde libre de la uña sobresalga uno o dos milímetros por delante del pulpejo del dedo.

Recibe nuestras noticias en tu correo

Lo más leído