REUMATOLOGÍA

La artrosis es un desgaste, a veces progresivo, del cartílago articular que afecta a siete millones de españoles. Aparece sobre todo en las manos, las rodillas, las caderas y la columna vertebral y empeora con el frío. Se puede padecer a cualquier edad pero hay grupos de población más propensos a padecerla como por ejemplo las personas con predisposición genética y las mujeres. Además, las posibilidades de tener artrosis aumentan con la edad, pero ello no significa que no se pueda evitar su aparición o frenar su progresión.


(Dr.Bartolomé Beltrán).-

PARA PACIENTES CON ARTROSIS. DECÁLOGO

1. Mantener un peso corporal correcto

La obesidad es una de las causas que originan la artrosis y también favorece que la enfermedad se desarrolle más rápido. Por este motivo es imprescindible que los pacientes mantengan un peso corporal correcto y hagan dieta y ejercicio físico si son obesos, eso sí, siempre controlados por un médico.

2. Calor y frío

El calor es una buena herramienta para aliviar las molestias de la artrosis y además es muy fácil de aplicar. Basta con una almohada eléctrica o la bolsa de agua caliente que se colocarán sobre la articulación para calmar el dolor y relajar la musculatura. El frío únicamente se recomienda cuando exista inflamación. En este caso se pueden utilizar bolsas de hielo o baños fríos.

3. Medicación.

Para tratar la artrosis existen analgésicos, antinflamatorios, geles y cremas, infiltraciones locales y fármacos específicos para frenar la progresión de la artrosis, pero debe ser el médico o reumatólogo quien decida el tratamiento más adecuado para cada paciente. El paciente nunca debe automedicarse y en caso de seguir algún tratamiento alternativo (acupuntura, etc) debe hacérselo saber al especialista para evitar complicaciones.

4. Hábitos posturales

El paciente debe dormir sobre un colchón plano y evitar sentarse sofás hundidos. En cuanto a las sillas, deben tener el respaldo recto, donde las caderas y rodillas mantengan una posición natural y los pies estén en contacto con el suelo.

5. Ejercicio

El ejercicio físico es imprescindible para cuidar el sistema músculo-esquelético porque protege las articulaciones y aumenta la potencia muscular y en el caso de las personas con artrosis es una actividad obligada. Los pacientes pueden elegir entre caminar, ir en bicicleta o nadar. Se deben evitar los deportes de contacto y aquellos que sobrecarguen en exceso a los músculos. El especialista también puede recomendar al paciente ejercicios específicos para cuidar cada una de las articulaciones afectadas por la enfermedad.

6. Reposo

Descansar no está reñido con la práctica de ejercicio físico en el tratamiento de la artrosis porque esta enfermedad se manifiesta en ocasiones con cuadros de dolor intenso que requieren reposo. Lo ideal es intercalar pequeños periodos de reposo durante las actividades de la vida diaria y el ejercicio físico.

7. Evitar sobrecargar las articulaciones

No se deben levantar pesos excesivos, ni caminar por terrenos irregulares. Tampoco es bueno estar demasiado tiempo de pie y se debe llevar un carro para evitar cargar con las bolsas de la compra. En los casos de artrosis de rodilla o cadera se recomienda llevar un bastón porque reduce la sobrecarga de esas articulaciones.

8. Calzado adecuado

Si tiene usted artrosis lumbar, de caderas o de rodillas, debe emplear un calzado de suela gruesa que absorba la fuerza del impacto del pie contra el suelo al caminar. Esto también puede conseguirse con plantillas o taloneras de silicona que se colocan en el zapato. No use zapatos con tacón excesivo. Es preferible emplear zapato plano o con un ligero tacón.

9. Balnearios

Los balnearios son muy recomendables para aliviar el dolor y reducir las contracturas musculares en pacientes con artrosis. Sin embargo los centros SPA (salud por el agua) no son tan recomendables para esta enfermedad porque aunque realizan tratamientos estéticos y de relax mediante el uso de agua, ésta no tiene las características mineromedicinales con las que cuenta el agua de los balnearios.

10. Actitud positiva

La artrosis apenas limita la vida personal y la autosuficiencia del paciente e incluso en los casos más graves existen tratamientos quirúrgicos. Por eso no se debe tener una actitud negativa que lo único que hará es empeorar la percepción del paciente sobre su propia enfermedad.

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