El tío del g0urmet desaparecido en El Biulli se resistió a denunciar su desaparición

(PD).- Tres amigos que ayudaron a preparar la gira gastronómica de Pascal Henry, el gourmet suizo desaparecido desde el pasado 12 de junio tras cenar en El Bulli, fueron los que convencieron al tío del mensajero para que presentara ante la policía suiza una denuncia por desaparición.

El familiar de Henry, que nunca ha dado importancia a la desaparición, accedió al final a presentar una denuncia simple, que no comporta la difusión de la noticia.

Cuando alguien desaparece, en Suiza pueden presentarse dos tipos de denuncias: la simple, con la que la policía se limita a tomar nota sin difundir la noticia, y otra más compleja que se traduce en la difusión de la fotografía de la persona buscada en internet o en otros medios de comunicación.

El tío de Henry optó por la primera fórmula. Como consecuencia, en la web oficial de la policía del cantón de Ginebra no hay ni rastro de la desaparición del gourmet que daba la vuelta al mundo de los restaurantes de tres estrellas Michelin.

Las últimas búsquedas que figuran se refieren a seis hombres y a una mujer, sin referencia alguna al gastrónomo. La más antigua desaparición es de octubre de 1998, y la más reciente, de octubre del 2005.

COCHE ALQUILADO
Estos tres amigos que ayudaron a Henry en la logística de su original periplo no creen en la versión, sostenida por el tío y por otras personas –como el enólogo Jacques Perrin–, de que el gurmet haya vuelto a Ginebra, donde permanecería escondido por la vergüenza que le produce no haber podido culminar su viaje.

Estos amigos, con los que Henry compartía su gusto por la buena mesa, creen que al gastrónomo le ha podido ocurrir «algo grave».

El grupo de amigos desconocía que Henry estuviera casado desde 1997, lo que confirma la extrema discreción con que llevaba su vida privada. Tampoco su tío, ni la pareja de jubilados con la que vivía esporádicamente en Collonges-sous-Salève, conocían su matrimonio y posterior separación.

En su gira gastronómica por Europa, Henry se desplazaba en un coche alquilado con matrícula del cantón suizo de Appenzell (las iniciales de las placas son AI).

En las dos principales empresas de alquiler de vehículos de Ginebra no facilitan datos sobre dichos vehículos. También se desconoce la identidad del patrocinador con que contaba Henry para financiar parte de su periplo. Solo se sabe que ambos comían a menudo en el restaurante Vertigo, de Ginebra, pero en el establecimiento aseguran ignorar su nombre.

Durante su viaje, Henry enviaba frecuentemente mensajes SMS a sus amigos en los que les expresaba su entusiasmo por los descubrimientos gastronómicos que hacía. Envió, por ejemplo, dos mensajes desde Roma. Uno, el 4 de junio, en el que elogiaba a Le Calandre; el otro, el 6, desde la terraza de La Pergola, donde cenó ese día. También envió mensajes a la hija del matrimonio de Collonges, de la que era padrino.

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