Una de las marcas de leche adulterada repartió 1.500 toneladas en los Juegos

(PD).- A pesar de que las autoridades han intentado ocultarlo el máximo tiempo posible, ya ha salpicado a los Juegos Olímpicos de Pekín el escándalo de la leche adulterada con melamina, una sustancia química altamente tóxica que ha causado problemas en el riñón a más de 6.200 bebés en toda China y ha provocado la muerte de cuatro de ellos.

La investigación iniciada a raíz de este fraude, que pretendía simular que dicho producto en polvo para los bebés era rico en proteínas, ha desvelado el caos de la industria láctea china, donde 22 de sus 109 fabricantes también utilizan habitualmente la peligrosa melamina para darle más consistencia a la leche líquida.

Explica Pablo M. Díez en ABC que, entre ellas, figuran las tres principales firmas del sector: Mengniu, Yili y Guangming. Y, para colmo, resulta que una de ellas, Yili, era uno de los patrocinadores de los Juegos Olímpicos. Gracias a dicho estatus, que le costó millones, repartió 1.500 toneladas de productos lácteos en la Villa Olímpica y en las 31 instalaciones deportivas de la capital china, además de en el centro de prensa y en el edificio desde el que retransmitían las televisiones y radios de todo el mundo.
De eso se enorgullece uno de los principales responsables de la empresa, Zhang Jianqiu, en una entrevista emitida por la emisora China «International Radio» y que aparece reproducida en la propia página web de Yili (www.yili.com).

«Somos la única compañía de leche que figura entre los patrocinadores de los Juegos y, tras conseguir esta oportunidad, hemos mejorado la calidad para probar nuevos productos», asegura Zhang Jianqiu, quien no duda en calcular el beneficio económico que dicho patrocinio ha reportado a Yili.

«Antes de 2005, cuando firmamos el acuerdo con los Juegos, nuestros ingresos ascendían a 13.600 millones de yuanes (1.383 millones de euros), mientras que este año ya alcanzan los 20.100 millones de yuanes (2.045 millones de euros)», explica el directivo de Yili, la segunda firma láctea más potente del gigante asiático.

No en vano, la incomparable plataforma de los Juegos sirvió para proyectar la imagen de Yili a nivel mundial. Según la página web de noticias www.northnews.cn, cada día se distribuían en las instalaciones deportivas más de 20.000 botellas de 14 tipos de leche, así como tres toneladas de dos tipos de queso, 30.000 yogures de seis clases, 50.000 bebidas frías y 10.000 batidos.

Durante la ceremonia de inauguración, el Estadio «El Nido» estaba abarrotado de espectadores que disfrutaban de un helado de Yili con forma de antorcha olímpica, al tiempo que la compañía recibía elogios de las más altas figuras del olimpismo.

Elogios
«Yili ha ayudado mucho a que los Juegos Olímpicos sean un éxito y va a presentar al mundo la mejor leche de China», aseguraba el presidente de honor del Comité Olímpico Internacional (COI), Juan Antonio Samaranch, en declaraciones recogidas por el citado portal de noticias, mientras que el presidente del COI, Jacques Rogge, visitaba uno de sus centros de distribución.
Y hasta el nadador estadounidense Michael Phelps, que logró ocho oros en el «Cubo de Agua», saboreaba uno de los quesos de Yili.

A pesar de este éxito de imagen, la empresa se ha visto ahora envuelta en un sonado fraude contra la salud pública, ya que el Gobierno chino retiró ayer en masa los productos lácteos de las tiendas al detectar melamina en 24 de 295 lotes elaborados por las tres mayores compañías del país.

El escándalo se hace, por tanto, mayor y trasciende a Sanlu, la empresa cuya leche en polvo contaminada ha afectado a 6.244 bebés, de los cuales 1.327 continúan hospitalizados y 158 sufren insuficiencias renales graves al haber desarrollado piedras en el riñón.

Tras admitir el Gobierno chino el descontrol que reina en la industria láctea, se han visto perjudicadas otras compañías que también han mezclado sus productos con melamina.

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