PSICOLOGÍA

Terapia de pareja: ¿cuál es el motivo de consulta más frecuente de los padres primerizos?

¿Por qué esperar a que surjan las dificultades cuando ya sabemos que aquello que tenemos por delante tiene una envergadura suficiente como para que podamos necesitar ayuda para gestionarlo?

Terapia de pareja: ¿cuál es el motivo de consulta más frecuente de los padres primerizos?

Estamos todos de acuerdo en que, más allá de la ilusión y el regocijo, la llegada de un bebé (especialmente del primero) supone un auténtico reto para la pareja. El ritmo de vida, las rutinas y las costumbres de la pareja quedan relegadas a un segundo plano al lado del cuidado del bebé, y su mundo da un giro de 180 grados, tanto en lo práctico como en lo emocional. En principio no puede ser de otra manera. Por eso, no es nada infrecuente que una pareja acuda en busca de ayuda psicológica pasados unos meses después de la llegada de su primer bebé.

¿Cuáles son los principales problemas que te plantean los padres primerizos en cuanto a la relación de pareja?

El principal y el más frecuente de los problemas de los padres primerizos que acuden a terapia es el de la pérdida de su identidad como pareja, que queda absorbida y oculta bajo la presión que les supone el ejercicio de su rol de padres.

Cuando estos jóvenes papás acuden a consulta es porque el deterioro ya se ha iniciado, es decir, que ya perciben que se han distanciado, que son más “compañeros de vida” o «compañeros de responsabilidades paternales» que una auténtica pareja, notan que ya no se divierten juntos, que no comparten nada que no tenga que ver con el hijo y que sus conversaciones giran en torno a pañales y toallas de bebé. El cansancio, sin duda, también hace estragos, y la mayor parte del tiempo es más grande el deseo de dormir más de 4 horas seguidas que el de mantener relaciones sexuales.

Llegados a este punto la pareja siente que entre ellos no es que no se priorice el tiempo en común (que tampoco), es que se han llegado incluso a olvidarse de lo que eso significaba en sus vidas. Se les ha olvidado compartir, se les ha olvidado disfrutar juntos, y no pueden casi ni acordarse de cómo se apañaban hace unos meses o unos pocos años para llevar una vida tan distinta.

Pues bien, no es necesario esperar a que pase más tiempo y el deterioro se haga notar de manera más significativa. No hace falta esperar a que se cronifiquen los conflictos y se acumulen rencores. Es un error acudir a terapia solo cuando uno se siente desesperanzado, y no mucho antes cuando se empiezan a notar las primeras sensaciones desagradables y uno empieza a plantearse su vida y a cuestionarse algunos de sus planteamientos.

La terapia de pareja es un acompañamiento fantástico y tremendamente útil para hacerle frente a situaciones nuevas, difíciles o sobrevenidas, de manera que un guía externo nos permita transitar sin miedo a través del cambio. Incluso de manera preventiva la ayuda psicológica conlleva una relación de influencia terapéutica que solo puede ser positiva.

Autor

Ana Villarrubia

Ana Villarrubia es Psicóloga Sanitaria, directora del centro sanitario 'Aprende a Escucharte', docente en la rama clínica de la psicología, escritora y colaboradora en múltiples medios de comunicación.

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Experto
Ana VillarrubiaPsicología

Ana Villarrubia Mendiola es Psicóloga Sanitaria, Experta en el tratamiento de trastornos de personalidad, Experta en terapia de pareja, Especialista en Psicoterapia y Psicodrama, docente en diversos másteres de psicología clínica y terapia cognitivo-conductual, y divulgadora en múltiples medios de comunicación, directora del Centro de Psicología ‘Aprende a Escucharte’, en Madrid, y autora del libro ‘Borrón y cuenta nueva: 12 pasos para una vida mejor’.

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