"Los síntomas se relacionan con la ansiedad y la angustia a regresar al contacto social"

Miedo a salir a la calle y a retomar la normalidad: ¿Qué es el síndrome de la cabaña y a quién afecta?

La psicóloga Teresa Salgado expone las claves para sobrellevarlo y evitar que afecte al sueño, la alimentación o la concentración

Miedo a salir a la calle y a retomar la normalidad: ¿Qué es el síndrome de la cabaña y a quién afecta?

Las consecuencias psicológicas de la crisis del coronavirus son heterogéneas, complejas y dispares. Si hace semanas, hacíamos referencia a los daños colaterales que tendría la pandemia en lo referido a la pareja y a las relaciones sentimentales, hoy el escenario es otro. Tras varias semanas de confinamiento, los españoles nos enfrentamos a una nueva realidad en la es posible que salir de forma escalonada a la calle y, con ello, aparecen confusiones y alteraciones anímicas como el síndrome de la cabaña.

«Engloba un conjunto de síntomas ante la idea de volver a salir de casa después de tantos días y retomar la normalidad. Se relacionan con el miedo, la ansiedad, la fobia y la angustia entorno a regresar al contacto social y a la cotidianidad»

Explica a Periodista Digital Teresa Salgado, psicóloga licenciada por la Universidad Complutense (Madrid) y colegiada en el Colegio de Psicólogos de Madrid con más de 12 años de experiencia profesional.

Los efectos del brote del COVID-19 son «algo nuevo para nuestra generación» y, de hecho, el síndrome de la cabaña «no está tipificado aún como trastorno en los manuales de psicología».

«Se definió en el siglo XX en Estados Unidos por los cazadores que pasaban largas temporadas en cabañas y presentaban estos síntomas a la hora de volver a sus rutinas», expone Salgado.

Del mismo modo que ocurre «con presos de guerra, víctimas de secuestros prolongados, personas que han estado mucho tiempo hospitalizadas, ingresadas o incluso encarceladas», es lógico, adaptativo e incluso prudente que tengamos «nervios, expectación y activación». Sin embargo, «si esto se agrava, llegando a impedir o a deteriorar la calidad del sueño, de la alimentación, la apetencia o la concentración«, recomienda consultar a un psicólogo antes de que llegue a convertirse en «un trastorno de fobia social, agorafobia y ansiedad generalizada».

«Si se queda solo en pequeñas sensaciones incómodas o nervios, entra dentro de lo habitual y de lo natural», asegura.

¿Cómo actuar para que no vaya más allá?

Para que el síndrome de la cabaña no trascienda en exceso, recomienda «reconocer y validar todas estas impresiones, saber que tenemos derecho a sentirnos así ante una situación tan nueva y única para todos y comprender cómo funciona nuestra mente siendo conscientes de que enfrentarnos a una pequeña incomodidad hoy nos puede salvar en un futuro de que este problema se agrave«.

«Es vital hacer salidas progresivas y recompensarnos por ello, quedar poco a poco con algunas personas cuando esto sea posible y expresar y hablar abiertamente de todo lo que sentimos», añade.

¿Por qué a unos nos sucede y a otros no?

El hecho de que a algunos les influya y a otros no (o en menor medida) se vincula con «las distintas estrategias de afrontar los problemas que tenemos».

«Si acostumbramos a evitarlos, bloquearnos o no enfrentarnos a ellos, podemos tender más a ‘detentarlo’. Si, por otro lado, hemos estado muy expuestos a noticias dramáticas las probabilidades se incrementan», concluye.

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Autor

Carla Calvo

Periodista y Comunicadora Audiovisual por la URJC. Redactora de lifestyle, corazón y eventos en Periodista Digital.

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