Hubiera bastado, según los expertos, haber tomado medidas una semana antes

Si en vez de convocar al akelarre feminista del 8-M, Sánchez hubiera confinado, se habrían salvado 20.000 españoles

El Gobierno PSOE-Podemos es responsable directo, por sectarismo e ineptitud, de buena parte de la crisis y de las muertes

Si en vez de convocar al akelarre feminista del 8-M, Sánchez hubiera confinado, se habrían salvado 20.000 españoles
Pedro Sánchez (PSOE) y Pablo Iglesias (PODEMOS). PD

No lo verán en RTVE, ni en LaSexta o las páginas de El País. Tampoco lo oirán en la Cadena SER ni de la boca de los tertulianos de la Brunete Pedrete mediatica, pero duele saberlo.

Si el confinamiento domiciliario de la primera ola de la pandemia de coronavirus, que entró en vigor el pasado 15 de marzo de 2020 a las 0:00 horas, se hubiera decretado siete días antes, se habrían evitado más de 20.000 muertes.

Son los los resultados de un estudio realizado por un equipo de científicos del departamento de Ingeniería Informática y Matemáticas de la Universitat Rovira i Virgili, en colaboración con el departamento de Física de la Materia Condensada de la Universidad de Zaragoza publicado este 20 de febrero de 2021.

Hubiera bastado tomar medidas una semana antes, pero a esas alturas las terminales periodísticas del Gobierno PSOE-Podemos instaban a todas las formas a acudir en masa al akelarre feminista y desde la ministra Calvo, que se infectó en la manifestación, a la mujer de Sánchez, que también pilló allí el coronavirus, hacían propaganda a favor de las marchas, negando el peligro.

El propio Fernando Simón, supuesto experto en la materia, decía entonces que no desaconsejaría a su hijo asistir multitudinario al festival callejero de las feministas.

La cifra de fallecidos, que al final de esa primera ola se situó en 28.000, se habría quedado en 5.000.

«Nos habríamos ahorrado 23.000 cadáveres si el confinamiento se hubiese avanzado una semana», ha explicado el físico Àlex Arenas, líder de la investigación.

Aunque cuadra perfectamente con su crónica desfachatez, a estas alturas -con casi 100.000 muertos- el socialista de Pedro Sánchez sigue eludiendo toda responsabilidad en la temeraria celebración de las manifestaciones feministas del 8-M.

Y con él y sus ministros, la mayor parte de la clase política y periodística, que alentó esas concentraciones por sectarismo y miopía.

Es importante subrayar que el Ministerio de Sanidad, en aquellas fechas con Salvador Illa a la cabeza, desoyó las recomendaciones de la comunidad científica y de la Organización Mundial de la Salud (OMS), que elevaba ya el 28 de febrero de «alto» a «muy alto» el riesgo de propagación del coronavirus en España.

Tras analizar los datos de los primeros días de la pandemia en nuestro país los investigadores han concluido en sus estimaciones, para las que han reconstruido la evolución de la velocidad de propagación (Rt) teniendo en cuenta el periodo entre la aparición de los síntomas y el diagnóstico final para conocer la «incidencia real en esas fechas», que se produjo «un desfase» entre ambos.

«Este desfase en la notificación, de 15 días de media, fue el gran problema en un momento en el que el número de pruebas era increíblemente pobre».

Así, los resultados finales han arrojado que se podría haber salvado la vida de miles de personas si se hubiera confinado antes.

Al mismo tiempo, los investigadores han encontrado que «habría sido desastroso» si el confinamiento se hubiera impuesto una semana más tarde de lo que se hizo, pues el número de fallecimientos, según sus estimaciones, habría llegado hasta los 120.000.

Durante la investigación, los científicos han averiguado que «la Rt empezó a bajar antes de que las medidas entraran en vigor, y eso fue gracias a la autorresponsabilidad de la gente», ha afirmado Arenas, que ha añadido que «hubo una especie de conciencia de la ciudadanía, que viendo lo que estaba pasando en Italia, tomó precauciones por su cuenta».

Esta conclusión coincide, y queda «reflejado perfectamente» en este estudio, con los resultados de otras investigaciones relativas a la anticipación de la ciudadanía a la implementación de las medidas para frenar la expansión de la Covid-19.

En este sentido, los investigadores también han estudiado las búsquedas realizadas en Google por la población en ese periodo y han concluido que la ciudadanía entonces «ya estaba muy preocupada por la cuestión de la Covid» y que «jugó un papel muy importante, anticipándose al cierre. Su prudencia evitó un daño mucho mayor», ha subrayado el físico.

Arenas ha recalcado que la moraleja que se desprende de este estudio es que «tardar un día o dos en tomar una decisión tiene unas consecuencias importantes a nivel de mortalidad», así como lo importante que es «agilizar los procesos de diagnóstico y notificación» para que el análisis de la situación sea lo más exacta y real posible y poder tomar las medidas adecuadas.

El Gobierno Sánchez recibió cuatro informes de expertos

El físico ha revelado también que su grupo de investigación derivó el pasado año «cuatro informes» al ministro de Sanidad, Salvador Illa, vía Miguel Hernán (epidemiólogo que asesoró al Gobierno en la primera ola):

«A partir de los cuales el presidente Sánchez decidió el confinamiento total, como mínimo, dos semanas tarde».

Este experto también se puso en contacto con el presidente de la Generalitat en aquel momento, Quim Torra, y los consellers de la Presidencia, Meritxell Budó, y de Interior, Miquel Buch, quienes «desde el minuto uno lo entendieron y pidieron el confinamiento un día después de saber» los datos.

 «El ministro Illa y Fernando Simón, con información aún más precisa que nos requirieron, tardaron dos semanas más».

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