EL Covid-19 ha afectado psicológicamente a toda la población, pero aún más a los enfermeros que tuvieron que entregarse plenamente ante la difícil situación, el poco descanso y la alta exigencia de trabajo.
Seis de cada diez enfermeros españoles reconocen que las condiciones que sufrieron a la hora de enfrentarse durante muchos meses a la pandemia han provocado un empeoramiento de su salud psicológica, tal y como se refleja en el análisis que la empresa especializada en estudios e investigación ‘Sondea’ ha elaborado para el Sindicato de Enfermería (Satse).
En concreto, se trata de una encuesta realizada el pasado mes de octubre(2021) a un total de 13.775 enfermeros en el conjunto del Estado. Un sondeo sobre distintos aspectos relativos a la situación, labor y expectativas presentes y futuras de estos profesionales sanitarios una vez que se ha superado lo peor de la pandemia.
Del total de personas encuestadas, un 63% considera que la crisis del coronavirus ha empeorado sus condiciones laborales y profesionales, siendo su salud psicológica el aspecto que señalan un mayor número de enfermeros. En concreto, casi seis de cada diez profesionales consultados (58%).
Otros aspectos en los que entienden que se ha producido un empeoramiento en los últimos meses son sus condiciones de trabajo, y así lo indican un 52% de las personas consultadas, seguido de sus derechos relativos a vacaciones permisos y descansos (34%), plantillas (29%) y las condiciones en materia de seguridad laboral y personal (28%).
Así, Satse recalca que los resultados de esta reciente encuesta constatan las consecuencias que la labor asistencial y de cuidados desarrollada por los profesionales de Enfermería desde el inicio de la pandemia, especialmente en lo que respecta a su salud psicológica, algo en lo que coinciden también un cada vez mayor número de estudios realizados por instituciones científicas y universitarias.
Debido a esto, más del 80% de los profesionales encuestados afirman que los gestores sanitarios responsables de su situación no han atendido sus necesidades y demandas laborales y casi la totalidad, un 97%, entiende que el mayor reconocimiento obtenido por los enfermeros por parte del conjunto de la ciudadanía durante la pandemia no ha venido acompañado de mejoras impulsadas e implementadas desde las diferentes administraciones competentes.
«Las administraciones públicas han olvidado muy pronto todos sus compromisos de mejorar el sistema sanitario y a sus profesionales, y vuelven a dejar a su suerte a las enfermeras y enfermeros cuando han sido, y siguen siendo, el motor decisivo para su desarrollo presente y futuro. Volvemos a la situación prepandemia en la que los gestores y partidos políticos hablan mucho pero hacen poco por garantizar una atención sanitaria y cuidados de calidad en los hospitales, centros de salud y otros centros sanitarios y sociosanitarios», concluyen desde la organización sindical.
