El uso de los nuevos fármacos orales frente a la esclerosis múltiple reducirá los brotes más del 50%, según experta

El uso de la nueva generación de fármacos orales en el tratamiento de la esclerosis múltiple (EM) reducirá en más de la mitad el número de brotes y reducirá la progresión de la enfermedad, retrasando con ello el nivel de discapacidad, según ha afirmado la coordinadora del Grupo de estudio de Enfermedades Desmielinizantes de la Sociedad Española de Neurología (SEN), la doctora Celia Oreja-Guevara.

A diferencia de los fármacos inyectables, los nuevos medicamentos orales no producen alteraciones cutáneas, enrojecimientos, hematomas o pérdida de grasa bajo la piel debido a las inyecciones, lo que mejora la calidad de vida del paciente, explica la SEN en un comunicado con motivo de la celebración mañana del Día Mundial de la EM.

Además, «gracias a la comodidad en la toma oral, se incrementa la adherencia al tratamiento, lo que supone que los pacientes no interrumpan los tratamientos y por tanto mayor eficacia de los mismos», indica la doctora Oreja-Guevara.

Por otra parte, las nuevas técnicas de diagnóstico, como la tomografía de coherencia óptica o los aparatos de resonancia magnética de campos magnéticos mayores (3 Teslas), se están empezando a utilizar facilitando el diagnóstico precoz de la enfermedad y optimizando el seguimiento de los pacientes.

Esto permite el inicio de un tratamiento más temprano, «esencial para evitar la pérdida de tejido nervioso, mejorar el pronóstico de la enfermedad y la calidad de vida de los enfermos», han señalado.

En este sentido, los especialistas de la SEN han querido hacer especial hincapié en la importancia del neurólogo en el diagnóstico y tratamiento de esta enfermedad, puesto que el tratamiento temprano es «clave» para retrasar la discapacidad en los pacientes y mejorar el pronóstico de la enfermedad.

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