Los españoles posponemos la alarma una media de 10 minutos todos los días

Cómo evitar que el despertador se convierta en nuestra peor pesadilla

Dormimos menos de las 8 horas recomendadas por la OMS, y nos situamos a la cola en Europa en cuanto a horas de sueño

Cómo evitar que el despertador se convierta en nuestra peor pesadilla
Despertador.

Estas son algunas de las conclusiones del estudio 'El Círculo de la luz: el Efecto Lunes'

El perfil del ciudadano trabajador de entre 18 y 55 años en España duerme (de lunes a jueves), una media de 7 horas, se va a la cama alrededor de las 00.00h, pero tarda una media de 25 minutos en quedarse dormido.

Además programa su despertador a las 07.15h, pero un 66,7% lo apaga la primera vez que suena, posponiéndolo un promedio de 10 minutos, con lo que hora definitiva a la que se levanta de la cama son las 07.25h.

Por tanto, los españoles duermen de media menos de las 8 horas recomendadas por la OMS y nos situamos a la cola en Europa en cuanto a horas de sueño.

EL EFECTO LUNES

Estas son algunas de las conclusiones del estudio «El Círculo de la luz: el Efecto Lunes», realizado por Philips en colaboración con la consultora Conecta. El informe analiza cómo los ciudadanos se enfrentan al primer día de la semana en medio del ritmo actual y la importancia que tiene el sueño en su bienestar.

De hecho, dormir bien es el aspecto que el 39,7% de los ciudadanos señala como el que más afecta a su bienestar, por encima de pasar tiempo con la familia (30,6%), una buena alimentación (17,4%) o hacer ejercicio (12,3%).

Por otro lado, el 65,3% de los encuestados afirma despertarse alguna vez a lo largo de la noche y un 35,6% declara que la calidad de su sueño no es buena.

Además, un 54,7% de los ciudadanos dicen que el reciente cambio de horario de otoño afecta negativamente a su ciclo de sueño. Otro dato a destacar es que más de la mitad de los encuestados (52%) reconoce que los lunes les cuesta incorporase a la rutina.

Los ciudadanos afirman que los lunes se hacen más duros porquelos fines de semana se levanta más tarde (47%), porque en general les cuesta levantarse por las mañanas (34,4%) o porque los domingos de quedan dormidos más tarde de lo normal (32,5%). Un 47% de habitantes de la zona centro se despierta dos o más veces a lo largo de la noche.

Por zona geográfica

La investigación de Philips también ha analizado las conclusiones según las diferentes zonas de la geografía española. En este sentido, despertarse por la noche es un problema que parece afectar menos a catalanes, aragoneses y baleares, en concreto un 10% menos que al resto de la población.

Por otro lado, casi la mitad de habitantes de la zona centro dice despertarse do o más veces durante la noche y son los que más bajo califican su sueño: un 56,4% afirma que no es de calidad.

El menor porcentaje se obtiene en la zona centro, donde baja hasta el 56,4% los habitantes que dicen tener un sueño de calidad. Son los ciudadanos de Levante, en mayor medida (60%), sufrir el «efecto lunes» que les hace cuesta arriba la incorporación a la rutina de la semana.

Cómo reducir el efecto lunes: la influencia de la luz en el bienestar

Durante los últimos 10 años, Philips ha reunido diferentes conclusiones de investigaciones internacionales sobre la influencia del «Círculo de La Luz» en nuestro ciclo interno de sueño-vigilia. De ellas se desprende que la calidad de luz a la que estamos expuestos día a día puede ser determinante para el «efecto lunes».

La luz, ya sea natural (en esta época del año, el 51,5% de los ciudadanos pasas menos de dos hora expuesto a la luz natural) o artificial influye en nuestro ciclo biológico, que va 30 minutos retrasado respecto el horario natural.

Es por ello que estamos naturalmente inclinados a dormir 30 minutos más cada día. Si este retraso en nuestro ciclo biológico no se regula adecuadamente, a través de una iluminación adecuada para cada momento, al final de la semana nuestro ciclo de sueño y vigilia puede tener un desfase de más de dos horas; lo que desemboca en ese «efecto lunes».

Al igual que el resto de los animales, el ser humano ha utilizado la luz del sol para regular su reloj biológico de manera inconsciente durante milenios. Como resultado de la evolución el ser humano constantemente ajusta su ciclo de sueño-vigilia, algo que nos permite adaptarnos a la diferente duración de la luz durante el día.

En la actualidad, la alta intensidad de luz fría también es capaz de restablecer el reloj biológico, gracias a su parecido a la luz natural de la mañana. Por ello, es posible regular nuestro reloj biológico mediante la iluminación, proporcionando inyecciones de luz en los momentos adecuados.

Por ejemplo, mediante una iluminación más brillante en la oficina los lunes por la mañana.
Y es que la exposición a la luz azul artificial puede acelerar nuestro ciclo interno y mejorar el rendimiento de las personas que tienen que madrugar.

Una iluminación tenue horas antes de ir a dormir facilita el sueño y previene el desfase en nuestro ciclo biológico, de la misma forma que si una persona quiere adelantar su ciclo de sueño, es favorable su exposición a una luz de alta intensidad a la hora de despertar.

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