Investigación

Descubren mecanismos genéticos comunes en la corteza cerebral de reptiles y mamíferos

Descubren mecanismos genéticos comunes en la corteza cerebral de reptiles y mamíferos
Cerebro, inteligencia, invento y memoria. PM

La modulación de la actividad de genes ampliamente conservados durante la evolución dio lugar a una nueva forma de neurogénesis más eficiente, que permitió en mamíferos la multiplicación exponencial del número de neuronas, la expansión de la corteza cerebral y, con ello, la aparición en última instancia de las capacidades que nos definen como humanos.

El laboratorio de Víctor Borrell, del Instituto de Neurociencias en Alicante –centro mixto de la Universidad Miguel Hernández de Elche y el CSIC– ha identificado por primera vez una señal molecular clave para la expansión de la corteza cerebral y la adquisición de su compleja arquitectura durante la evolución de los mamíferos.

El tamaño del cerebro es radicalmente diferente entre reptiles, aves y mamíferos debido sobre todo a la diferencia de tamaño y complejidad de la corteza cerebral

«Este hallazgo tiene una importancia sin precedentes porque muestra que esta evolución no necesitó la aparición de nuevos genes, sino la regulación fina de los mecanismos genéticos ya existentes en los reptiles», afirman los autores del estudio publicado en la revista Cell.

El tamaño del cerebro es radicalmente diferente entre reptiles, aves y mamíferos debido fundamentalmente a la diferencia de tamaño y complejidad de la corteza cerebral, que llega a su máximo exponente en nuestra especie. Compuesta de seis capas de neuronas, frente a las tres de reptiles y aves, la corteza cerebral nos permite controlar características exclusivamente humanas, como la creatividad, el lenguaje, la escritura, la risa, las artes o la capacidad de planificar acciones y prever sus consecuencias.

La aparición de los amniotas

La expansión de la corteza cerebral se inició con el paso a tierra de los anfibios, en el Cámbrico, hace unos 500 millones de años, cuando la diversidad de formas de vida experimentó una gran explosión. En ese momento se produjo la aparición de los amniotas (reptiles, anfibios y aves), cuyo embrión está provisto de una cavidad rellena de líquido (amnios) que les permitía independizarse del agua para su reproducción y desarrollo.

Dejar el medio acuático supuso un gran reto para el primitivo cerebro, que experimentó profundas modificaciones para integrar la nueva información visual, acústica y olfativa que recibía fuera del agua, así como para adaptarse a la nueva locomoción terrestre, que necesitó el desarrollo de una musculatura corporal específica para mover las extremidades anteriores y posteriores.

Todas estas modificaciones hicieron evolucionar la pequeña y primitiva corteza cerebral de los anfibios hasta convertirse en la mucho más grande y compleja de los mamíferos, leer más en SINC.

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