Ansiedad: Los niños pequeños necesitan una terapia diferente para acomodar sus cerebros en desarrollo

Ansiedad: Los niños pequeños necesitan una terapia diferente para acomodar sus cerebros en desarrollo
Niña YT

Experimentar temores sobre el futuro o la pertenencia social es humano, dice Jerome Kagan, un psicólogo retirado de la Universidad de Harvard e investigador líder en el campo. Es normal que los niños teman a los perros grandes que ladran, o que se preocupen por perder a un padre o cómo responder cuando un compañero de clase está siendo intimidado. Solo cuando tales ansiedades se vuelven abarcadoras, cuando interfieren con la felicidad general o la capacidad de interactuar en la sociedad, la condición se vuelve patológica y merece el nombre de «trastorno de ansiedad»,según recoge sciencenews y comparte Paula Dumas para Periodista Digital.

Pero, ¿qué les permite a algunas personas enfrentar sus miedos mientras que otras quedan tambaleándose? Esa pregunta ha consumido a Kagan desde que comenzó a entrevistar a los participantes en un estudio longitudinal que comenzó en 1929. Para cuando Kagan se unió al proyecto a fines de la década de 1950, los primeros participantes eran adultos. Kagan pronto notó que aquellos que habían sido bebés cautelosos, marcados por la precaución, la inhibición con los extraños y la tendencia a permanecer cerca de un adulto de confianza, permanecieron tímidos y retraídos cuando eran adultos. Además, ser cauteloso en situaciones nuevas fue el único temperamento que observó Kagan que se mantuvo constante durante toda la vida.

En 1989, Kagan comenzó a reclutar madres y bebés para construir su propio estudio longitudinal. Pronto tuvo 500 madres, todas las cuales acudieron a su laboratorio cuando sus bebés tenían 4 meses. Los bebés estuvieron expuestos a varios estímulos, como móviles moviéndose o grabaciones en cinta que entonaban declaraciones como: «Hola bebé. ¿Cómo estás hoy?»

La mayoría de los bebés respondieron a los objetos y grabaciones con miradas, balbuceos y gruñidos. Pero aproximadamente una quinta parte de los bebés lloraron o golpearon sus piernas, signos de angustia que los marcaron como altamente reactivos o inhibidos. (Los investigadores utilizaron el término «inhibición del comportamiento» para describir esta tendencia).

Kagan continuó observando a los niños y niñas durante toda la infancia. A los 7 años, aproximadamente la mitad de los bebés del grupo reactivo permanecieron cautelosos cuando eran niños. «Necesitaban una luz de noche en casa, no dormían en la casa de un amigo, tenían miedo de los perros», recuerda Kagan. «Y estaban callados y tímidos en el aula».
Ansiedad en niños

Los cuatro trastornos de ansiedad más comunes en niños en edad preescolar son:

Ansiedad de separación: miedo excesivo que rodea la separación de los cuidadores. Los sollozos en la guardería son un ejemplo común. El comportamiento es normal en el primer o segundo año de vida.

Ansiedad social: miedo excesivo a la evaluación social negativa, esencialmente un miedo al juicio de los demás.

Ansiedad generalizada: anticipación ansiosa excesiva de eventos futuros. Niños preocupados por el incendio de la casa, por ejemplo, o por la muerte de mamá mientras el niño está en la escuela.

Fobias específicas: miedo excesivo a cosas específicas, por ejemplo, perros, arañas o alturas.

Autor

Paula Dumas

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