Estos factores en los padres aumentan la prevalencia del abuso infantil

Estos factores en los padres aumentan la prevalencia del abuso infantil
Abuso YT

Los adultos que tenían padres que luchaban con la adicción, la violencia de pareja y las enfermedades mentales tienen más de 30 veces más probabilidades de haber sido víctimas de abuso físico infantil que aquellos cuyos padres no tuvieron estos problemas, una vez que se tuvieron en cuenta la edad y la raza, según recoge sciencedaily y comparte Paula Dumas para Periodista Digital.

El estudio realizado por investigadores de la Facultad de Trabajo Social Factor-Inwentash de la Universidad de Toronto y el Instituto de Curso de Vida y Envejecimiento se publicó en línea esta semana en el Journal of Interpersonal Violence. Los resultados indicaron que entre el 66% y el 78% de los adultos que crecieron en hogares donde estaban presentes los tres factores de riesgo informaron que, antes de los 18 años, sus padres o un adulto en su hogar habían «golpeado, golpeado, pateado o lesionado físicamente (de alguna manera) «. A los encuestados se les dijo que no incluyeran azotes.

«Con cada factor de riesgo adicional experimentado, la prevalencia del abuso físico infantil aumentó dramáticamente. La violencia de la pareja íntima fue un fuerte predictor del abuso infantil, incluso en ausencia de los otros dos factores de riesgo; más de un tercio de los encuestados que habían estado expuestos únicamente a la violencia de los padres con la pareja íntima informó que habían sido abusados ​​físicamente «, informó el coautor Senyo Agbeyaka, un recién graduado de RSU y un trabajador social en la atención médica. «Entre el 23% y el 31% de las personas expuestas tanto a las adicciones como a la enfermedad mental de los padres, pero no a la violencia doméstica de los padres, informaron que habían sufrido abusos físicos cuando eran niños».

«Nos sorprendió tanto la magnitud de la asociación entre la combinación de estos tres factores de riesgo y el abuso físico infantil en la encuesta de 2010 que replicamos el análisis con una muestra diferente de una encuesta de 2012», dice el coautor Jami-Leigh Sawyer , candidato a doctorado de la Universidad de Toronto en trabajo social. «Los hallazgos en ambos conjuntos de datos y para cada género fueron notablemente consistentes y muy preocupantes».

El estudio se basó en dos muestras comunitarias representativas, un estudio realizado en 2010 con 22,862 adultos y el segundo, en 2012, con una muestra diferente de 29,801 adultos. Los datos se obtuvieron de la Encuesta breve de vigilancia de factores de riesgo (BRFSS) y se realizaron análisis separados para cada sexo. Una limitación importante del estudio es el uso del autoinforme retrospectivo de estas adversidades tempranas y la falta de información sobre el momento exacto en que ocurrieron. Los hallazgos solo indican correlación y no pueden interpretarse como causales.

Autor

Paula Dumas

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