¿Qué hay detrás de la faringitis estreptocócica tan frecuente?

¿Qué hay detrás de la faringitis estreptocócica tan frecuente?
Faringitis YT

Para los niños, tener faringitis estreptocócica una y otra vez es un dolor. También es un problema que ha desconcertado a los científicos. Ahora un estudio de las amígdalas de los niños sugiere lo que pasa. Algunos niños tienen una respuesta inmune defectuosa a las bacterias estreptocócicas. Otros son diagnosticados erróneamente con la enfermedad cuando los gérmenes de estreptococo se esconden en sus amígdalas, según recoge sciencenews y comparte Paula Dumas para Periodista Digital.

Ese es el hallazgo de un estudio publicado en línea el 6 de febrero en Science Translational Medicine.

Cada año, la faringitis estreptocócica enferma a unos 600 millones de personas en todo el mundo. Las bacterias llamadas estreptococos del grupo A tienen la culpa. La enfermedad puede causar dolor de garganta, fiebre y más. Los niños que contraen la enfermedad corren el riesgo de sufrir problemas cardíacos y fiebre reumática (una enfermedad no infecciosa pero muy grave).

Los médicos tratan la faringitis estreptocócica con antibióticos. Aún así, algunos niños tratados siguen teniendo faringitis estreptocócica una y otra vez. Estos niños y adolescentes tienden a tener estructuras inmunes más pequeñas en sus amígdalas que los niños que no habían tenido infecciones repetidas, según un nuevo estudio. Esas estructuras inmunes ayudan a producir anticuerpos, proteínas que combaten las bacterias y los virus.
Las amígdalas pueden ser clave

Shane Crotty estudia el sistema inmune en el Instituto La Jolla de Inmunología. Está en el sur de California. Para un nuevo estudio, él y sus colegas examinaron las amígdalas de niños de 5 a 18 años. A algunos se les extirparon las amígdalas debido a la faringitis estreptocócica frecuente. A otros les quitaron la suya para solucionar problemas respiratorios causados ​​por grandes amígdalas. Este segundo grupo fue un sustituto para los niños que no tienen faringitis estreptocócica recurrente.

El equipo observó piezas de las amígdalas bajo un microscopio. Los niños con estreptococo recurrente tenían estructuras inmunes más pequeñas llamadas centros germinales (GER-mih-nul). Y estos centros produjeron menos células inmunes conocidas como células T. Las células T ayudan a otras células inmunes conocidas como células B a producir anticuerpos.

Autor

Paula Dumas

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