¿Un paciente diabético puede comer de todo en un restaurante?

¿Un paciente diabético puede comer de todo en un restaurante?
Restaurante YT

La respuesta inicial es que “sí. El diabético puede comer de todo, siempre que conozca bien los alimentos y tome las cantidades adecuadas de cada uno de ellos. Las recomendaciones nutricionales son exactamente iguales que las que aconsejamos al resto de la población”, sostienen las fuentes consultadas por CuídatePlus Mamen Palomo, nutricionista y experta en educación terapéutica de HM Hospitales, y Verónica Plaza, enfermera educadora en diabetes de la Unidad de Diabetes de HM Montepríncipe, según recoge hg comparte Paula Dumas para Periodista Digital.

A la hora de elegir el menú, las expertas recuerdan que es importante  conocer bien las cantidades recomendadas de alimentos para llevar a cabo una alimentación equilibrada. “Siguiendo el método del plato, podemos llevar una dieta completa y variada: la mitad del plato en forma de verdura o ensalada, un 25% los farináceos y otro 25% para el alimento proteico. Elegir las carnes más magras a la plancha, a la parrilla, al horno, hervidas, en papillote o al vapor y evitando siempre fritos y empanados o rebozados”.

Es importante no olvidar la ingesta de agua como mejor opción de acompañamiento durante las comidas. Los refrescos deben ser “cero” para que no nos aporte azúcares de absorción rápida, siempre y cuando tenga una normoglucemia. Los refrescos “normales”, al igual que los zumos (ya sean naturales o elaborados), hay que intentar evitarlos todo lo posible. Sí es necesaria su ingesta si nos encontramos ante una hipoglucemia. Para ello tendríamos que resolverla con la famosa “regla del 15”.

De postre se recomienda añadir a este plato una pieza de fruta de tamaño mediano. Excepcionalmente -y como cualquier otra persona- siempre y cuando ajustemos nuestra medicación y nuestro control glucémico nos lo permita, podremos optar por un postre elaborado (siempre mejor si es casero).

Sobre el alcohol
El alcohol no tiene valor nutritivo, pero sí un aporte energético. Hay que tener en cuenta que durante una o dos horas después de tomarlo se produce un aumento de la glucemia debido a su aporte calórico y que a las tres o cuatro horas nuestra glucemia puede descender y provocar bajadas bruscas, especialmente si no hemos comido. Esto sobre todo puede ocurrir con alcohol de alta graduación (ron, tequila, whisky, vodka, ginebra…).

Por todo ello, si va a consumir alcohol, es aconsejable tomarlo mientras come, y saber que cuanta menor sea su graduación menor será su impacto en la glucemia. También hay que tener en cuenta su alto aporte de calorías.

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