LA CIENCIA DETRÁS DE LA SALUD

Dormimos menos según nos hacemos mayores, ¿se puede remediar?

Dormimos menos según nos hacemos mayores, ¿se puede remediar?
Insomnio.

Dormir es uno de esos placeres de la vida que nunca podemos darnos como quisiéramos.

Y a medida que pasan los años peor lo pasamos para poder hacerlo.

Sin embargo, el cuerpo sigue necesitando que durmamos, el sueño es esencial para mantenernos saludables.

Una respuesta a este problema ha sido ofrecida por la Biblioteca Nacional de Medicina de Estados Unidos, que ha dejado saber que esto sucede porque con el pasar de los años los patrones del sueño se hacen diferentes.

Además deja claro que con el pasar de los años, la mayoría de los seres humanos, comienzan a presentar problemas para lograr conciliar el sueño, tendemos a comenzar a despertarnos más de madrugada y en general a tener más interrupciones.

En este sentido la doctora Sandra Giménez Badia, miembro de la Sociedad Española del Sueños (SES) y neurofisióloga clínica del Hospital de la Santa Creu ha ofrecido una entrevista a Ifosalus, allí ha afirmado que el cuerpo necesita dormir entre 6 y 7 horas diarias en edad adulta, mucho menos que en edades tempranas.

En este sentido la doctora explicó que un recién nacido duerme entre 14 y 17 horas y permanece unas 5 horas en varias siestas a lo largo del día; un niño en edad preescolar (3-5 años) duerme entre 10 y 13 horas, edad en la que las siestas disminuyen y se condensa el sueño por la noche, y a partir de allí comienza a mermar nuestro tiempo sueño

No obstante, la especialista deja claro que no existe un patrón fijo que indique cuando hemos descansado lo suficiente, aunque recomienda que a edad adulta simplemente tenemos que dormir lo que el cuerpo necesite.

De hecho, la miembro de la SES aconseja mantener unos hábitos de higiene de sueño para conciliarlo mejor y dormir mejor. «En la edad adulta, la media de 7-8 horas de sueño diarias es lo ideal, incluso en adultos, y adultos mayores, en personas de edad avanzada. Si tenemos un abuelo con una buena calidad de vida, intelectualmente activo, y físicamente activo, así como con actividad social, no tiene por qué dormir mal», señala Giménez.

Cómo solucionarlo

Según la especialista podemos poner remedio a esta situación y ha explicado que, «Las circunstancias hacen que el sueño sea más fragmentado, pero el hacerse mayor no debe afectar. Si se mantiene una buena higiene de sueño, se mantienen unos horarios regulares de acostarse y de levantarse, se realiza actividad durante el día, siestas después de comer y de 20 minutos, se vigilan las medicaciones; se evitan el alcohol, el café y el tabaco, que son estimulantes; se deja el móvil y otros estímulos lumínicos aparte; el sueño no tiene por qué ir mal», menciona la doctora experta en sueño.

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