La maternidad: una cuestión de suma importancia

La maternidad: una cuestión de suma importancia
Bebé Pixabay

Prepararse para la llegada de un bebé, sobre todo si se es madre primeriza, es una carrera sin fondo. Esto es en múltiples aspectos: desde la compra de artículos que se tengan que utilizar, tales como cochecito, isofix, bañera y muchos de los que aparecen en janabebe.com, hasta la preparación psicológica de que el tiempo, tal y como se había estado concibiendo hasta ese momento, ya no será más el mismo.

Porque el tiempo cambia, ya no va dependiendo de las agujas del reloj ni va a ritmo del telediario. El tiempo se ensancha y se dilata y dejan de existir los minutos, las horas, devorando incluso las rutinas de un día corriente de desayuno, ducha, comida, etc. Todo lo acapara el recién llegado.

De hecho, muchas madres cuentan que no tienen siquiera tiempo para ir al baño. Y no parece que sea una exageración. En el momento en el que la pareja se incorpora al trabajo, todas las tareas para con el bebé se vuelven responsabilidad suya.

Y es probable que, aunque se tengan 9 meses para prepararse psicológicamente, nunca se están lista del todo ya que la llegada de un bebé desborda. Desborda en positivo, pero si no se lleva bien, lo hace en negativo.

Esto es porque no deja de ser algo muy cansado y sacrificado. Despertándose cada dos horas o tres durante la noche, lo normal es que el cansancio impere día tras día. Por eso es importante que la pareja sea sólida. Por eso y, seguramente, por mucho más. Pero es que el cansancio puede llevar a una situación límite en la que hay que entenderse bien para no enfadarse y gritarse.

Nunca nadie está preparado para la llegada de un bebé. Viene cuando viene y querer decidir el momento suele ser imposible o contraproducente porque sólo puede llevar a generar frustración a la pareja.

Pero si antes hablábamos del tiempo que se diluía, al espacio le sucede justo el contrario. Se contrae y ya no se cabe en la casa: la cuna, el bugaboo, las fundas bugaboo, la tronita, los miles de peluches que todo el mundo regala…y, además, normalmente, suele ir a peor conforme se van cumpliendo los años, sobre todo en esta época en la que las casas suelen ser más pequeñas.

La gestión del tiempo y el espacio se convierte en una tarea de trapecista los primeros meses, o el primer año de vida del bebé. Pero pasa a un segundo plano conforme se vislumbran las primeras sonrisas, los primeros balbuceos y las primeras cariciasVolcarse en dar amor al bebé se convierte, una vez superada la fase de acoplamiento a la nueva situación, en tal prioridad que no importa que el tiempo y sus divisiones se hayan desvanecido. No importa si el espacio ha menguado.

La maternidad no es algo que se debe tomar a la ligera, por lo que hay que saber de antemano que la pareja estará fuertemente preparada para todo lo que pueda venir y dispuesta, sobre todo, a amar sin medida.

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Autor

José Pablo González

Licenciado en periodismo en 2010. Canterano del diario ABC, actualmente es redactor de política, portadista y responsable del área audiovisual de Periodista Digital.

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