Madre sin pareja… sí se puede

Madre sin pareja... sí se puede
Embarazo Pixabay

La sociedad española ha presenciado una evolución del concepto de familia durante las últimas décadas. Un modelo tradicional que siempre ha estado constituido por parejas casadas con hijos biológicos. En el actual contexto social ese modelo familiar ha adoptado nuevas formas, entre las que destacan las familias monoparentales. Cada vez hay más mujeres que se atreven a dar el paso de tener hijos sin pareja a través de un tratamiento de reproducción asistida. Según el Instituto Nacional de Estadística (INE), cada año se producen cerca de 400.000 nacimientos en nuestro país, de los cuales, cada vez más son de madres sin pareja. De hecho, el 20% de estos nacimientos provienen de madres que han acudido a una clínica de reproducción asistida por decisión propia.

Este fenómeno responde a la revolución social de las mujeres en España y su reivindicación de los cambios sociales. Las mujeres han alcanzado un grado de independencia muy alto en los últimos años, por lo que no sienten la necesidad de tener una pareja para criar a sus hijos. Actualmente, las mujeres que no tengan pareja masculina pueden quedarse embarazadas mediante un tratamiento de reproducción asistida, conjunto de técnicas y tratamientos médicos que sustituyen el proceso natural de la reproducción para favorecer el embarazo. Además, el avance continuo de la ciencia y las nuevas tecnologías han permitido la aparición de numerosas técnicas de reproducción asistida, como la inseminación artificial en España, además de mejorar tanto los protocolos como los métodos más conocidos.

Desde su origen en la década de los años 70, el campo de la reproducción asistida ha experimentado una rápida y profunda evolución hasta llegar a las novedosas técnicas y tratamientos que las mujeres pueden encontrar en estos días para quedarse embarazadas. En la actualidad, la estimulación ovárica es mucha más suave y efectiva, además de que los embriones se pueden cultivar en el laboratorio hasta el quinto y sexto día de desarrollo, entre muchos otros avances. Todo ello sin que exista ninguna diferencia entre un embarazo conseguido gracias a una de las diversas técnicas de reproducción asistida y un embarazo natural.

Tratamientos de reproducción asistida

España es el país líder en Europa en tratamientos de reproducción asistida, según la Sociedad Española de Fertilidad (SEF), debido a la gran calidad de los servicios ofrecidos en nuestro país. La indicación del tratamiento depende de una primera valoración clínica y un estudio individualizado destinado a conocer las necesidades y particulares de cada mujer. A raíz de este diagnóstico, la paciente recibe el mejor tratamiento de reproducción asistida posible dependiendo de su propia situación personal. Actualmente, las opciones de reproducción asistida presentes en el mercado para las madres solteras son exactamente las mismas que para cualquier otra persona.

La Inseminación Artificial (IA) es el tratamiento de fertilidad más sencillo y natural para una mujer sin pareja. Esta técnica consiste en la colocación de una muestra de semen en el interior del útero de la mujer, con el objetivo de potenciar los espermatozoides y las posibilidades de fecundación del óvulo. Para conseguirlo, se estimula hormonalmente los ovarios, además de controlar la ovulación para detectar cuál es el momento más oportuno para realizar la inseminación. La inseminación artificial en España es una técnica de baja complejidad, por eso es uno de los tratamientos más populares entre las mujeres sin pareja que quieren quedarse embarazadas.

En el caso de las parejas femeninas que quieran participar conjuntamente de forma activa en el embarazo, el método ropa, también conocido como doble maternidad, es la mejor técnica de reproducción asistida. Este tratamiento consiste en utilizar los óvulos de una de las de mujeres que forma la pareja, que actúa como donante, mientras que la posterior transferencia de los embriones obtenidos se realiza a la otra mujer, que hace de receptora. De esta forma, ambas participarán de forma activa en el embarazo. Es un procedimiento idéntico al de la donación de óvulos, con la única diferencia que en esta técnica los óvulos proceden de una de las futuras madres del bebé.

Más allá de la inseminación artificial y del método ropa, la Fecundación In Vitro (FIV) es uno de los tratamientos de reproducción asistida más comunes para este tipo de casos. La primera persona nacida mediante FIV fue Louise Joy Brown, una niña inglesa que nació el 25 de julio de 1978 en Oldham (Reino Unido). Actualmente, según los datos publicados por el INE, el 8% de los bebés nacidos en España procede de este tratamiento. Además, nuestro país ocupa el tercer puesto del mundo, tras Estados Unidos y Japón. En esta técnica, el óvulo es fecundado por el espermatozoide en un laboratorio para generar un embrión ya fecundado, que posteriormente se transfiere al útero de la mujer y evoluciona hasta conseguir un embarazo. En el caso de las mujeres que no tienen pareja, el semen para este proceso procede directamente de un donante.

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