La novia, de 30 años, murió poco antes de ingresar a la iglesia en Guarulhos, Brasil. Los médicos le hicieron una cesárea de urgencia para hacer nacer a Sophia, la hija que no conoció

Jessica, la novia embarazada que murió camino a la Iglesia y ahora es madre póstuma

La historia encoge el alma y ha dado la vuelta al mundo.

Jessica Victor Guedes era guapa, alegre, tenía 30 años y 29 semanas de embarazo.

El último sábado (14 de septiembre de 2019) estaba viviendo un momento de enorme felicidad: entraba a una iglesia en Guarulhos (San Pablo), donde iba a casarse con su novio, Flávio Gonçalves da Costa.

Pero la tragedia se hizo presente.

El propio Flávio, que es teniente del 46º Batallón de la Policía Militar del Estado de San Pablo y tiene de 31 años, cuenta emocionado lo que pasó:

«Era el Día del Novio, y pedí llegar a la boda en el camión de bomberos. Estaba en mi casa esperándolo, pero me enviaron un mensaje explicando que debían ir a un incendio, así que fui rumbo a la iglesia. Al llegar saludé a todos y esperé a mi novia. Cuando llegó el auto ví que no bajaba y me acerqué al vehículo. Una prima suya me dijo que Jessica no se sentía bien. Abrí la puerta y ví que estaba acostada a lo largo del asiento. Había sufrido un desmayo».

Jessica, la novia embarazada que murió camino a la Iglesia y ahora es madre póstuma.

Con lágrimas, el novio continuó su relato: “Jessica empezó a hablar conmigo. Le dije: ‘bebé, estoy aquí’. Ella me dijo que todo estaba bien, pero que tenía un fuerte dolor en la nuca».

Flávio llamó a sus amigos bomberos, que le enviaron una unidad donde subieron a Jessica y la llevaron a un hospital. Pero no pudieron atenderla porque no tenían los elementos apropiados. Fueron a otro centro asistencial, pero Jessica ya había muerto.

Jessica y Flavio, felices (Instagram).

Jessica y Flavio, felices (Instagram).

 

Jessica y Flavio, felices (Instagram).

Los médicos realizaron una cesárea de urgencia y trajeron al mundo a Sophia, que nació pesando 930 gramos y midiendo 34 centímetros.

Los novios viviendo el embarazo (Instagram).

Jessica y Flavio, felices y viviendo el embarazo.

 

Los novios viviendo el embarazo (Instagram).

Flávio vuelve con el relato: “Jessica siempre había dicho que si en algún momento le pasaba algo, quería donar sus órganos, y así lo hicimos.  Estoy con mi hija todo el tiempo, acariciándola y pidiéndole a Dios lo mejor. Me aferro a amigos y familiares, que me han estado dando fuerzas y consejos en este momento difícil”.

Flavio con su hija, Sophia (Instagram).

Flavio con su hija, Sophia .

 

Flavio con su hija, Sophia (Instagram).

Flávio se encontró con otro problema impensado: el dinero. Y lo explica: «El parto, la operación para salvar a mi prometida, la hospitalización de la beba, todo está pago, pero no los  costos de la funeraria, la tumba, el entierro. Después de un matrimonio costoso, nos encontramos sin esos recursos financieros”.

Además, se necesitan cuidados especiales para Sophia, quien, aunque nació con buena salud, es prematura.

El novio abrió una colecta en Internet pidiendo recaudar 25.000 dólares y al mediodía de este miércoles (18 de septiembre) ya llevaba recaudados 47.000 dólares.

El novio abrió una colecta en Internet pidiendo recaudar 25.000 dólares y al mediodía de este miércoles (18 de septiembre) ya llevaba recaudados 47.000 dólares.

La colecta en Internet de Flavio.

 

El novio abrió una colecta en Internet pidiendo recaudar 25.000 dólares y al mediodía de este miércoles (18 de septiembre) ya llevaba recaudados 47.000 dólares.

Flávio habla de su presente:

“Ahora soy padre y madre. Me aferro a Dios, a la palabra y a mis amigos. No es fácil. Miro videos de Jessica para recordarla. Era una persona realmente iluminada. Fuerte, guerrera. Era un ser de luz».

Recibe nuestras noticias en tu correo

Los vídeos más vistos

Lo más leído