El Carlos III eliminará grupos de investigación no competitivos

El Instituto de Salud Carlos III decidirá en dos semanas los grupos de investigación de las Redes Temáticas de Investigación Cooperativa Sanitaria (RETICS) que serán dados de baja, para el próximo año 2011, tras suspender la evaluación por «una producción escasa, nula o no relevante», según anunció este lunes su director José Jerónimo Navas Palacios.

«No vamos a seguir financiando los grupos no competitivos», ha señalado. Con el objetivo de conocer qué proyectos no están a la altura se ha realizado, tal y como ha confirmado Navas, la primera «evaluación formal» a las RETICS. Esta decisión, forma parte del «viraje prudente» que el Instituto de Salud Carlos III quiere dar a los grupos de investigación españoles.

Un cambio que ha dejado claro no tiene que ver con el «estancamiento de la dotación presupuestaría», ni con el recorte del 15 por ciento que el Gobierno ha aplicado al Ministerio de Ciencia e Innovación por el Plan de Austeridad, sino con la necesidad de que España forme parte de lo grupos de Excelencia Europeos de Investigación.

No obstante, ha querido aclarar que ésta reducción de grupos será «puntual», «marginal» y «anecdótica», aunque condicionará la entrada de nuevos grupos de investigación. Y siempre teniendo en cuenta que «la RED no puede crecer hasta el infinito», porque, tras estos años de experiencia, se puede observar que «una red con más de 80 grupos no tiene sentido, por no decir que no es manejable».

«Hemos considerado que hay que introducir cambios en los modelos de las Redes y los CIBER; cambios prudentes, progresivos y necesarios», ha explicado. Por este motivo, en ambos casos, se pedirá que trabajen sobre un programa de investigación, con unos objetivos a medio plazo, «y, en función de eso, se bebe dotar de las capacidades, competencias y estructura para desarrollar su programa adecuadamente».

Lo que significa la necesidad de «ajustes» en los grupos que forman las redes, así como en los objetivos evaluables y cuantificables, con proyectos multicéntricos, conectividad de los grupos, valor añadido, etc, «sin perder de vista que hay que hacerlo para conseguir una investigación traslacional, de calidad, donde haya trasferencias de conocimientos y que seamos capaces de aplicarlo después a los pacientes y generar iniciativas empresariales».

«ENFRENTARSE A EUROPA»

Navas ha advertido de que es necesario este cambio porque es una tendencia que ya está en toda Europa, «donde cada vez más se ven iniciativas con objetivos claros en cuanto a innovación, trasferencias y creación de riqueza».

En ese sentido, ha explicado que es importante posicionarse dentro del Espacio Europeo de la Innovación. «Debemos de creernos que estamos en Europa», ha afirmado, pero para hacerlo posible hay que entrar dentro de los cambios que se están produciendo y hay que formar parte de las grandes alianzas de investigación y los programas conjuntos que se están desarrollando actualmente.

Para ello ha trasmitido que es necesario tener programas «poderosos» que tengan proyectos competitivos en Europa, y para conseguirlo es necesario: «organizaciones más potentes para gestionar la investigación; que estén dotadas de la tecnología adecuada; y talento».

Precisamente, sobre el talento ha destacado que es clave para que España se incorpore en los grupos internacionales. En este sentido, ha lamentado que los grupos actuales hayan tratado de consolidar sus grupos con las personal junior que estaban colaborando, y que «hay niveles salariales que no atraen talento».

«Hoy en día hay talento muy significativo nacional o internacional que es difícil captarlo con salarios rasos. Y luego hay otro aspecto muy importante, hay que atraer talento, talento muy cualificado nacional e internacional, entre otras cosas porque uno de los criterios que tiene la UE para medir la excelencia de un centro es su nivel de internacionalidad», ha añadido.

En definitiva, a su juicio, «el cambio fundamental es que los investigadores españoles empiecen a pensar en resultados», además de que sean conscientes de que «no se puede seguir trabajando individualmente». «Esa fase pertenece al pasado, hay que colaborar en proyectos multicéntricos con casuísticas más amplias, para poder acotar el reclutamiento de pacientes; que se defina un buen proyecto de investigación terapéutico sobre ese proyecto de investigación amplio, de tal manera que aumente la potencia del estudio, se acorten tiempos y amplíe el significado», concluye.

LA RECAVA, ENTRE LAS MEJORES

Dentro de las evaluaciones que se están realizando en estos momentos, Navas, que no ha querido aclarar cuáles se encuentran peor posicionadas, sí ha afirmado que la Red Temática de Investigación Cooperativa en Enfermedades Cardiovasculares (RECAVA) se encuentra entre las tres mejor posicionadas, detrás de la Red Temática Dieta Mediterránea y la Red Temática Sida.

«Es de las redes que más ha entendido el proceso del cambio. Es una red equilibrada, de grupos básicos y clínicos, y eso es muy importante para funcionar como red; son grupos productivos, creo que también es de las redes que está haciendo este proceso de estructuración, de pasar de estructura a programas; y ha entendido que se va a evaluar por resultados de la red», ha explicado Navas tras participar en la IV reunión anual de la Red de RECAVA.

Asimismo, ha afirmado que la RECAVA, dentro de las RETICS, no se va a ver afectada «de un modo importante» en su presupuesto. «Ya son tres ejercicios económicos y nunca se les ha reducido el presupuesto; y, en este momento, la congelación es un éxito», ha añadido.

Por su parte, el doctor Francisco Fernández-Avilés, coordinador Nacional de la RECAVA, ha revisado su existencia y ha destacado el modelo que se quiere imponer para mantenerse entre las redes lideres de investigación nacional.

Al igual que el director Instituto de Salud Carlos III, ha reconocido que la actual situación económica y de la investigación en Europa «obliga a reflexionar», y, en este sentido, ha mostrado su interés en adaptar la Red a las nuevas necesidades de modo que les permita llegar al sector «público, privado, nacional e internacional».

Así, pretende trabajar en «menos objetivos pero más potentes», de modo que se desarrollen cuatro áreas prioritarias, desde donde se ponga en marcha, al menos, un proyecto «ambicioso», aunque están abiertos a que cada área pueda aumentar en dos o tres sus objetivos.

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