El tratamiento de la apnea del sueño con presión en las vías aéreas mejora la hipertensión

Un equipo de investigadores españoles del Centro de Investigación Biomédica en Red de Enfermedades Respiratorias y la Sociedad Española de Neumología y Cirugía Torácica (SEPAR) ha demostrado que el tratamiento de la apnea del sueño con presión positiva continua en la vía aérea (CPAP, por sus siglas en inglés) durante al menos 5 ó 6 horas por noche, reduce la presión arterial.

El ensayo, publicado este jueves en el ‘British Medical Journal’, ha evaluado los efectos durante tres meses del tratamiento con CPAP sobre la presión arterial en pacientes con hipertensión y apnea del sueño con unos resultados que, según los autores del estudio, «van a tener impacto en la practica cínica diaria de los médicos de Atención Primaria».

La apnea del sueño es una patología que se caracteriza por la obstrucción repetida de las vías respiratorias superiores durante el sueño que provoca pequeños ahogos y que impide una correcta oxigenación de la sangre.

El tratamiento habitual de la apnea grave es dormir con un dispositivo de presión CPAP que proporciona aire de forma continuada a las vías respiratorias a través de una mascarilla, de este modo las vías no se cierran y el paciente puede respirar sin dificultad.

La consecuencia más conocida de este trastorno es la falta de descanso nocturno que provoca somnolencia diurna aumentado las probabilidad de sufrir o provocar accidentes de trafico o laborales.

Sin embargo, existe una importante relación entre apnea del sueño y otras patologías más graves como la hipertensión, la insuficiencia cardiaca, el ictus o la cardiopatía isquémica. En el caso concreto de la hipertensión, los neumólogos subrayan que la mitad de los pacientes con apnea son hipertensos y que el 40 por ciento de los hipertensos roncadores padecen a su vez apnea.

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