La fisioterapia acelera el proceso de recuperación y minimiza las secuelas tras las intervenciones de próstata

El secretario general del Consejo General de Colegios de Fisioterapeutas de España (Cgcfe), Manuel Alcantarilla, con motivo de la celebración del Día Europeo de la Salud Prostática, aseguró hoy que la fisioterapia acelera el proceso de recuperación y minimiza las posibles secuelas tras las intervenciones de próstata.

Los problemas de próstata afectan a un 15 % de los hombres en algún momento de su vida. Aproximadamente, el 80% de los hombres mayores de 60 años tiene alguna dificultad al orinar debido al crecimiento de la próstata.

En este sentido, Alcantarilla destacó que la fisioterapia es eficaz en el tratamiento de las patologías de próstata, tanto desde el punto de vista preventivo como tras la cirugía, evitando y reduciendo los problemas originados tras la intervención quirúrgica.

Por lo general, la patología benigna de próstata (prostatitis) no provoca secuelas y la intervención del fisioterapeuta se realiza con la finalidad de romper la fibrosis, empleando fundamentalmente el masaje transverso de Cyriax.

Las principales secuelas aparecen tras la intervención quirúrgica y, entre ellas, destacan la incontinencia urinaria, impotencia y retención de orina, debido a que se daña el esfínter uretral y la musculatura del suelo pélvico.

Antes de la cirugía, el objetivo de la fisioterapia, según explicó el secretario general del Consejo, es reeducar, fundamentalmente empleando ejercicios de cinesiterapia de suelo pélvico y adaptación de hábitos del comportamiento para acelerar la recuperación de la continencia y evitar que este problema se convierta en crónico.

Una vez superada la intervención es conveniente realizar el tratamiento de fisioterapia con el objetivo de acelerar el proceso de recuperación y minimizar las posibles secuelas. La intervención del fisioterapeuta fundamentalmente se centra en disminuir los esfuerzos abdominales, aprendizaje de la dinámica miccional, refuerzo de la musculatura específica y toma de conciencia de dicha musculatura.

Para lograr esos objetivos, según Alcantarilla, la fisioterapia emplea fundamentalmente ejercicios de potenciación de la musculatura del suelo pélvico, previa valoración del estado del diafragma, ejercicios de pelvis, gimnasia abdominal hipopresiva, calendario miccional y electroterapia.

«Este tipo de intervención fisioterapéutica goza del aval de la evidencia científica y su eficacia está contrastada», afirmó el presidente del Cgcfe, José Antonio Martín Urrialde. Las sesiones de fisioterapia son totalmente indoloras y sin ningún tipo de riesgo o efecto secundario.

En la actualidad, la fisioterapia es muy recomendable para los pacientes que vayan a ser sometidos a esta intervención, por los distintos especialistas médicos que la realizan.

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