Javier Rodríguez: "Entre decir que miente y que podría haber mentido hay un abismo"

El consejero de Sanidad de Madrid se cura en salud y dice ahora que la enfermera no mintió

Teresa Romero ha roto a llorar ante el médico y que cuando éste le ha preguntado qué pasaba le ha contado "una cosa"

El consejero de Sanidad de Madrid se cura en salud y dice ahora que la enfermera no mintió
Javier Rodríguez junto a Ana Mato y Rafael Pérez-Santamarina EFE

"Muchas veces el enfermo niega su enfermedad"

El consejero de Sanidad de la Comunidad de Madrid, Javier Rodríguez, ha matizado las palabras que ha pronunciado en su primera intervención ante la Comisión de Sanidad de la Asamblea de Madrid y ha dicho que no cree que la enfermera haya mentido.

En su turno de réplica, ha aclarado que él no ha dicho que la enfermera con ébola mintiese y que «muchas veces el enfermo niega su enfermedad», al tiempo que ha manifestado que entre decir que miente y que podría haber mentido hay un «abismo».

NO SE LA PUEDE CULPAR

Tras afirmar que en ningún momento se puede culpar a la víctima, ha relatado que  que es lo que éste ha trasladado a los medios de comunicación, «que es lo que le ha autorizado la paciente a decir». «Probablemente le haya contado otras cosas que no le haya autorizado a decir y que yo no sé», ha apostillado.

Niega presiones

A este respecto, ha añadido que no se ha ido siguiendo a la enfermera «como la Gestapo», sino que ella «voluntariamente» le ha contado a su médico que tuvo contacto con fluidos del paciente con ébola Manuel García Viejo al rozarse la cara con un guante. «Eso nos permite pensar que, a lo mejor, el protocolo no estaba mal», ha agregado.

No obstante, sí ha asegurado que es «mentira» que la enfermera se enterase de que tenía ébola por los medios de comunicación, y ha aclarado que se lo comunicó tanto a ella como a su marido el director general de atención al paciente, Julio Zarco, en el Hospital de Alcorcón.

Además, en declaraciones a los medios al término de la comparecencia, ha manifestado que no cree que la enfermera haya mentido sobre su temperatura. A este respecto, ha explicado que los criterios para considerar que tuviera la enfermedad era que su temperatura estuviera por encima de 38,6 grados, unos criterios que «están elaborados por la OMS en base a los datos epidemiológicos en países del tercer mundo».

«Aquí cuando uno tiene fiebre se toma paracetamol o cualquier cosa y la fiebre no sube tanto», ha agregado, para precisar a reglón seguido que «se dan circunstancias asociadas que podían hacer que la cifra de temperatura que tuviera fuera inferior».

En su primera intervención, Rodríguez había dicho que Teresa Romero, «ocultó» al médico de atención primaria que había estado tratando a un paciente con ébola, así como que «pudo haber estado mintiendo» sobre su fiebre.

«Esta paciente nunca superó esta cifra, también es verdad que a raíz de los resultados nos pudo haber estado mintiendo, pero eso lo pongo yo de mi cosecha, no lo podemos demostrar, me cuesta trabajo creer que lo hiciera», ha manifestado.
Igualmente, ha señalado que había negado «ninguna alteración» en el protocolo, «hasta que hoy ha reconocido a su médico que probablemente cometió un error».

«Durante todo este tiempo lo negó siempre, como tampoco informó a su médico de atención primaria cuando fue que había sido una persona que había estado tratando un paciente que había sido contagiado de ébola», ha dicho.

Niega coacciones

Durante su comparecencia, Rodríguez ha negado que se haya coaccionado al personal para atender a los misioneros y ha destacado que han participado en los cuidados 15 enfermeras voluntarias, en el primer caso, y 18 auxiliares de enfermería en ambos.

Sobre el estado de salud del marido de la auxiliar de enfermería, Rodríguez ha dicho que no presenta fiebre ni sintomatología de la enfermedad de momento y se mantiene en estado de observación en régimen de aislamiento, puesto que está considerado un caso de alto riesgo.

El posible error

La enfermera, quien hablaba con mucha dificultad por el cansancio que le causa la enfermedad aseguró en una entrevista a Cuatro que, respecto a su contagio, «no sabe donde está el fallo» porque ella siguió todos los protocolos previstos. En relación a la salud de su marido, la enfermera confirmó que, tras hablar con él por teléfono, «está bien».

Romero ya había reconocido que pudo tocarse la cara con uno de los guantes al retirarse una parte del traje de protección con el que se vistió para atender al misionero fallecido el pasado 25 de septiembre.

Así lo ha señalado Germán Ramírez, uno de los médicos que atiende a la auxiliar de enfermería ingresada en el Hospital Universitario La Paz-Carlos III de Madrid.

 

 

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