Con solo dos semanas de nacida

En Singapur sigue siendo legal la mutilación genital femenina

Zarifah Anuar no supo que se le había practicado una ablación de clítoris hasta que tuvo 23 años.

La mutilación genital femenina es practicada por comunidades de todo el mundo. Y aunque no es asociada comúnmente con la moderna y cosmopolita Singapur, allí sucede todo el tiempo, en silencio.

Yvette Tan denuncia en BBC esta terrible situación vivida por Zarifah Anuar:

«A muchas de mis amigas indias musulmanas no se lo hicieron y les resultó chocante saber que este tipo de prácticas todavía existieran en la comunidad musulmana de Malasia».

Lo comenta Filzah Sumartono, quien en su adolescencia se enteró que fue sometida a una ablación siendo bebé.

En Singapur no existe ningún instrumento legal contra la mutilación genital femenina, pero a la mayoría de los musulmanes les sirve de guía el Consejo Religioso Islámico de Singapur (MUIS, por sus siglas en inglés), el cual brinda asesoría en asuntos religiosos.

Ibrahim Sawifi, del MUIS, ha dicho que la organización «no tolera ningún procedimiento que dañe a los individuos» y agrega que el consejo «siempre ha mantenido su posición: la mutilación genital femenina debe ser evitada«.

Pero muchos musulmanes malasios, especialmente los mayores, creen que la ablación reduce el deseo sexual de la mujer y, por lo tanto, el riesgo de que mantengan relaciones sexuales fuera del matrimonio.

Otros creen que es una parte obligatoria de la ley islámica, a pesar de que no aparece como tal en el Corán.

«Yo tuve que hacerlo, mi hija tuvo que hacerlo, y definitivamente me gustaría que mi nieta lo haga también», dijo una mujer malasia musulmana a la BBC. «Es algo obligatorio para nosotros en el Islam».

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