Belleza

Claves para cuidar la piel durante la ducha

Claves para cuidar la piel durante la ducha
Una chica en la ducha. OP

1. Disfrútala.

Ducharse a diario puede tomarse como una obligación pero los expertos de Rituals lo consideran un momento placentero que nos conecta con nuestro cuerpo: «Podemos convertirlo en toda una experiencia multisesorial utilizando una espuma de ducha con notas aromáticas naturales», proponen. Elige, para las duchas matutinas, aromas cítricos y estimulantes, y otros más relajantes con activos reparadores, para la noche.

2. Duchas cortas.

La higiene es fundamental y hay que ducharse una, dos o las veces que sea necesario. Pero la duración de la ducha «no debe superar los 10 minutos, ya que las duchas prolongadas pueden macerar o irritar la piel», apunta María Segurado, asesora dermatológica de Nivea, según recoge harpersbazaar.

3. El agua, templada.

Ni fría, ni caliente. La doctora Segurado aconseja que ronde los 30º. «La ducha templada provoca el aumento del contenido de agua en la piel que produce cambios en la barrera cutánea incrementando su permeabilidad. De esta forma las cremas se absorben mejor tras la ducha. Además, la crema actúa formando otra barrera externa que ayuda a la retención de agua en las capas de la piel», explica.

4. Elige el gel según tu tipo de piel.

«Para piel seca, un gel extra hidratante y reparador; para piel sensible, un gel más respetuoso, bajo en sulfatos, con ingredientes 100% naturales», recomienda Nuria Floriach, responsable de I+D de AC Marca Personal Care . Carmen Chorto, responsable del departamento científico de Eucerin, recuerda que «los productos con detergentes o con acción de agentes alcalinos, debilitan la función barrera de la piel».

5. El gel, en su justa medida.

Una cantidad equivalente a dos cucharadas es lo recomendable para todo el cuerpo.

6. Con esponja, guante de crin, con las manos…

Depende de tus gustos, pero también de la sensibilidad de tu piel. Las esponjas suaves ayudan a la exfoliación natural de la piel pero, si son muy rugosas, pueden arrastrar células inmaduras y agredir la barrera cutánea. En pieles atópicas o con patologías, los dermatólogos recomiendan enjabonarse con las manos o, como mucho, con esponjas naturales.

Recibe nuestras noticias en tu correo

Lo más leído